El ex presidente de la AMIA y referente del Bloque Unido Religioso (BUR), Ralph Thomas Saieg, dialogó en exclusiva con Vis á Vis por Radio El Mundo – AM 1070 acerca de la postura de su partido con respecto al estatuto,  sus ganas de ser candidato a presidente en las próximas elecciones de la mutual y dejó en claro su opinión de que la DAIA debería dejar el edificio de la calle Pasteur.

Saieg expresó su mirada sobre la dirigencia judía: “A veces uno piensa que el momento que está pasando es único. Y creo que nos equivocamos. Si miramos la historia siempre hubo alguna rispidez entre AMIA y DAIA. Si bien no debería existir ese distanciamiento, a veces hasta celos entre una institución y otra no debería existir, pero siempre hubo e incluso fue muchas veces cuando los presidentes eran del mismo factor político, como fue hace poco que estaba Ariel Cohen Sabban y estábamos nosotros, y también teníamos nuestros encontronazos. Hay que mirarlo con una óptica diferente. No todos tenemos que pensar igual. Si hay respeto entre unos y otros es positivo. El problema es cuando no existe el respeto entre las opiniones”.

  • Cuando vienen las elecciones en las instituciones centrales, se juntan para una elección pero no para gobernar…

“No todos pueden gobernar. Vas a Israel y hay miles de opiniones diferentes, se discuten, se gritan en la cara y cada uno tiene su opinión. Acá pasa exactamente lo mismo, no todos pueden dirigir. Todos pueden estar, pero dirigir es muy difícil. Existen personalismos y van a seguir existiendo. No lo veo como algo que esté súper bien pero es muy difícil ser democrático en una Comisión Directiva. Cuando vos me decís ‘todos quieren estar y se pelean para estar, y después los que gobiernan o los que deciden son muy pocos’ es lo que pasa. La vida comunitaria y del dirigente comunitario es muy exigente y a veces no se puede llegar a los niveles de ocupación como la comunidad necesita y te pide”.

Sobre el pedido que hará en Asamblea el presidente de la AMIA, Agustín Zbar, de reformar el estatuto para posibilitar la reelección, afirmó: “Mi opinión poco importa. Si bien importa a nivel personal, poco importa a nivel comunitario. La opinión del BUR es bien clara: no quiere modificar el estatuto, de ninguna manera. El estatuto de la AMIA es uno de los pocos estatutos que se hizo hace más de 120 años y es uno de los pocos que es ejemplar. El BUR considera que no hay que modificar nada del estatuto ni hablar de reelección ni de ningún tipo de puntos. Si empezamos a modificar el estatuto, se puede llegar a tal manera que va a terminar siendo otra cosa la AMIA y eso es lo que nadie quiere. De hecho, habiendo estado mucho tiempo como prosecretario, secretario, vicepresidente y presidente, creo que es muy sabio el estatuto de la AMIA. No podés estar más de un mandato. Nosotros tenemos un dicho que es bastante ejemplificador: ‘En el primer año que estás como presidente en la AMIA empezás a entender más o menos como funciona AMIA. En el segundo empezás a apoderarte de algunas situaciones de manera personalista y empezás a decidir un poco solo algunas decisiones de la comunidad. En el tercero ya creés que sos el dueño de la AMIA’. Por eso seria muy peligroso que un presidente esté más de dos mandatos seguidos en la AMIA. Estaría seguro de que es el dueño de la AMIA y eso no tiene que pasar. Y le puede pasar a cualquiera de nosotros. No estoy hablando ni de Agustín (Zbar), ni de Tommy Saieg, ni de Guillermo Borger, ni de Luis Grynwald, ni de nadie. Quiero que quede claro. Si vos estas más de un mandato como presidente te podés llegar a creer que sos el dueño de la comunidad y eso no debe pasar”.

“Vamos a ser claros. El BUR apoya incondicionalmente al presidente de AMIA, Agustìn Zbar, y a toda la dirigencia. No hay ninguna grieta en cuanto a eso. Sí existe algo que la mayoría de los judíos no estaban al tanto. En el BUR hay diferentes opiniones. Todos pensaban que el rabino decía la opinión y nadie era capaz de contradecirlo, pero eso no está pasando. El BUR creció tanto en los últimos años que hay disenso y es muy sano. El BUR ha dicho formalmente que no quiere modificar el estatuto literalmente. Pero eso no quiere decir que Agustìn Zbar no tiene apoyo. Tiene el apoyo total del BUR. De hecho, en la ultima cena anual de AMIA hubo un comunicado de Fundación Judaica y el Rabino Levin salió muy fuerte a defender al presidente y a la Comisión Directiva de la AMIA. Un ataque, de hecho, muy injusto. Hoy el presidente de la AMIAestá haciendo un muy buen trabajo y seguramente dentro de un año y medio, cuando les toque irse, va a dejar la AMIA mejor de lo que la ha recibido y el próximo presidente, sea quien sea, del partido que sea, va a intentar mejorar lo que se ha hecho. Eso no significa que uno va en diferentes sentidos. A mí me tocó estar con Avodá dirigiendo la institución muchísimos años, 12 años seguidos, y ahora estoy en un lapso de casi dos que estoy afuera de la actividad comunitaria. Estuve gobernando y también estuve cuando acompañando al gobierno, y te puedo asegurar que nunca hubo una dirección contraria a las necesidades de la comunidad. Siempre se intentó buscar otras soluciones. Todos sabemos que el problema más grande que tiene la comunidad no solamente en la Argentina sino a nivel mundial es la asimilación. Nada más que discutimos la forma de combatirlo”, aseveró.

  • ¿Cuál es tu visión actual entre la AMIA y la DAIA?

“A partir de la renuncia del presidente (Ariel Cohen Sabban), la DAIA tuvo un rol muy secundario y el papel que tiene que tener hoy es volver. Es lo que todos queremos. Inclusive los hombres que estamos totalmente identificados con la AMIA, como es mi caso, queremos una DAIA fuerte. Entonces poco podía hacer la DAIA que había dejado Ariel ante la personalidad que tiene hoy la AMIA. Eso no fue bueno para la comunidad. Lo bueno es que estén las dos instituciones muy fuertes. Que cuando le toque padecer algún problema, la otra esté fuerte para poder agarrar las riendas, y así sucesivamente. Me parece que esa es la visión que tiene que tener un dirigente. No tiene que ser egoísta sino pensar que acá no es un tema personal, acá es un tema comunitario y tanto la AMIA como la DAIA han tenido en los últimos años un rol totalmente protagonista dentro de la comunidad judía y dentro de la historia de la Nación argentina como vida judía. El rol más importante que tiene DAIA y que tiene Jorge Knoblovits es volver a posicionar a la DAIA en el lugar donde nunca debió dejar, y ese es el deseo de toda la comunidad. Que la DAIA vuelva a ser la DAIA incluso aunque la AMIA a veces la tenga que padecer. Te voy a contar anécdotas que poca gente sabe: a veces estando en el mismo edificio, la AMIA y la DAIA se confunden. El de afuera no sabe que hay una institución que se llama AMIA y otra que se llama DAIA”.

  • ¿Sos de los que creen que la DAIA tiene que estar en otro lugar físico, otra sede?

“Sí. No estoy diciendo que hay que echar a la DAIA. Pienso que es bueno que la DAIA esté en otro edificio, va a tener su personalidad. Así como esta actualmente se confunde, no es bueno para la comunidad judía que haya dos instituciones y la gente piense que hay una”.

  • ¿Te vas a presentar en las próximas elecciones en la AMIA?

“El BUR va a presentar una lista para las próximas elecciones de AMIA y si resulta beneficiada en los votos, ahí hay una Comisión que decide quién va a ser la persona más apta para ese cargo. Si me preguntaran a mí si tengo ganas de volver a ser presidente de la AMIA, les diría que sí”.

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