Jake Cohen, jugador del Maccabi de Tel Aviv, se encontró un cartel bastante hiriente en el hotel de concentración que su equipo ha escogido en Estambul (Turquía), donde hoy se enfrenta al Darussafaka en un partido de la Euroliga.

El mensaje estaba en alemán y rezaba “Arbeit macht frei”, que traducido quiere decir “El trabajo os hará libres”. Este eslogan fue utilizado por los nazis durante la II Guerra Mundial para dar la ‘bienvenida’ a los esclavos de los campos de concentración, entre los que por ejemplo estaba el Auschwitz.

“Muy curioso esto que nos hemos encontrado”, decía el jugador en su publicación de Twitter. Lo acompañó del hashtag #WeRemember (#NosAcordamos). Cohen tiene doble nacionalidad, americana e israelí, y juega con la hebrea a nivel de selecciones.

El Maccabi es uno de los equipos que, debido al conflicto en la Franja de Gaza, tiene que jugar fuera de su continente para poder disputar competiciones continentales (en este caso, en Europa) con reservas. La batalla religiosa y de territorio la libran, entre otros, contra la rama musulmana, que es mayoría en Turquía.

 

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