Desde Israel, donde se está desarrollando un viaje con 93 jóvenes correspondientes a la Organización Hebrea Argentina Macabi (Buenos Aires), Maximiliano Klein, el director del Curso de Líderes y quien junto al Director Ejecutivo Natalio Furmanski encabeza la delegación de la institución argentina, habló en exclusiva con Vis á Vis sobre el itinerario del grupo, expresó sus sensaciones y la importancia de formar a “los líderes comunitarios de las próximas generaciones”

  • ¿Cuáles son tus sensaciones de liderar este grupo de adolescentes y la sensación de ellos al llegar a Israel?

Es fantástica, realmente algo maravilloso. Ante todo es la culminación de haberlos acompañado los dos años de formación en el Curso de Líderes de Macabi en la Argentina. Es haberles podido abrir la puerta para que todo lo que aprendieron en este tiempo no sólo les sirva para la Hadrajá (formación como Madrij) sino también para su vida. Por otro lado, es también vivenciar en persona acá (en Israel) lo que ellos aprendieron en este tiempo, no sólo en el aspecto judío y sionista sino también de liderazgo, trabajo en equipo, la parte grupal. Para los chicos es una experiencia maravillosa, no sólo porque vienen sin sus familias, sino por lo que comparten con sus pares, y muchos lo hacen por primera vez y no dejan de preguntar, opinar y emocionarse.

  • ¿En qué lugares estuvieron y cuál es el que más le impactó al grupo?

Nosotros vamos por bloques. Hasta ahora estuvimos en Jerusalén, visitando el Kotel, ahora el cementerio Hertzl conociendo las tumbas de las personalidades más importantes de Israel, como de Rabin, Golda Meir, Shimon Peres; estuvimos en Yad Vashem y también “vivimos” un poco la calle, la (avenida) Ben Yehuda, el Shuk. Nosotros les pedimos a los chicos que huelan los olores, que miren, que escuchen, que sientan cómo vive el israelí en una ciudad tan maravillosa como es Jerusalén. Vimos todo lo que es el Keren Kayemet y sus aportes tecnológicos a la ecología y a la agricultura. Ahora nos estamos yendo para el norte (habrá charlas con gente capacitada sobre geopolítica israelí). Haremos todo el circuito turístico pero fundamentalmente haremos un intercambio de dos días con chicos de ORT Akko, una experiencia que tendrán para interactuar con israelíes de su edad. También, por supuesto, pasearemos por Tel Aviv e iremos al Shuk. Paramos en Natania. Iremos a Eilat. Completo

  • Pareciera que cuando uno llega a Israel, llega a casa: ¿sentís que pasó eso?

Sí. Pasó eso de “sentirse en casa”, tanto el que ya estuvo como el que no había estado sintió lo mismo. Lo que fuiste viviendo en el Shule, en tu casa, en Macabi o en lo que te van contando, uno llega a casa y sentís que Israel es tu lugar en el mundo, tu hogar. La sensación es exactamente esa.

  • En la actualidad, ¿la formación de líderes comunitarios pasó a ser un hecho indispensable?

No tengo dudas de que la formación de líderes comunitarios es indispensable e imprescindible. Ellos son la generación que van a liderar nuestra comunidad en el mundo. Es importantísimo que vivan esta experiencia. Los años anteriores que no pudimos venir por diferentes razones (Intifada o crisis del 2001) marca una diferencia abismal en la formación de nuestros madrijim con aquellos que sí pudieron experimentar estos 25 días. Uno puede transmitir como madrij en forma más pasional habiéndolo vivido.  Es imprescindible.

  • Cuando vuelvas, ¿cuál sería tu objetivo cumplido?

Es objetivo es haber planificado, armado y traído 93 jóvenes a Israel. Habiendo cumplido con las expectativas de ellos, que era venir, conocer, aprender, sentir, vivir, queremos poder transmitir todo esto en Argentina, tanto para sus futuros janijim como a sus amigos, pares, familias. El objetivo es haberlos traído a “respirar vida judía”

Sin comentarios

Deje una respuesta