A punto de cumplirse dos semanas de la desaparición de las hermanas israelíes Pirhya Sarussi (63) y Lily Pereg (54) en Mendoza, la causa tiene su primer detenido. Se trata de Nicolás Gil Pereg, el hijo de la primera, sobre quien apuntó casi exclusivamente la investigación desde un comienzo.

El israelí de 36 años, que vive en Mendoza desde 2007, fue detenido a las 16.30 de este viernes en su casa ubicada en calle Julio A. Roca 6079 de Guaymallén (Gran Mendoza) por orden de la fiscal de homicidios, Claudia Ríos. Luego lo trasladaron a la comisaría 9°, a la espera de conocer la imputación. “Dicha detención se produjo por la obtención de nuevas medida de pruebas”, fue el escueto comunicado del Ministerio Público Fiscal, que no especificó cuáles son esas evidencias.

Gil Pereg había lanzado una nueva hipótesis para intentar explicar la desaparición de su madre y su tía. Dijo que “alguien, que puede haber venido de Israel, fue detrás de ellas para hacerles daño, o puede ser alguien que me odia acá, en la provincia, le hizo daño a ellas para vengarse de mí”. Y agregó: “De lo único que estoy seguro es de que alguien les hizo algo, porque no pueden desaparecer solas”.

Gil Pereg vive en condiciones de indigencia en el predio que fue allanado en tres ocasiones el fin de semana pasado. En la propiedad no hay camas, muebles, baño ni alimentos. En cambio los efectivos sí encontraron el equivalente a tres millones de pesos en dólares y euros -que el israelí justificó asegurando que se lo había enviado su madre-, varias armas (todas registradas), una gran cantidad de suplementos deportivos (proteínas y vitaminas) y muchos animales, algunos de ellos muertos y disecándose sobre una parrilla.

Las hermanas llegaron a Mendoza el viernes 11 de enero y al día siguiente visitaron a Gil Pereg. Ese dato está confirmado, ya que las cámaras de seguridad de un cementerio cercano las captaron caminando por la zona. Sin embargo no registraron que hayan salido de la propiedad a las 21, como declaró el hombre, para tomarse un colectivo y regresar al departamento que habían alquilado en calle España 1139, en pleno centro de la capital provincial.

Gil Pereg, a quien los investigadores califican como “extremadamente inteligente”, fue la última persona que vio a su madre y su tía. Pese a las sospechas que se instalaron desde el comienzo de la investigación sobre este ex soldado del ejército israelí e ingeniero, no existían pruebas concretas para incriminarlo en la causa, más allá de su cambio aspecto físico (tenía “rastas” pero se rapó antes de denunciar la desaparición de sus familiares) y su inusual estilo de vida.

Pero esa situación se modificó en las últimas horas, cuando Ríos ordenó su detención.

Las hermanas desaparecidas nacieron en Israel pero Pereg también tiene pasaporte de Australia, donde vive y trabaja como profesora de microbiología en la Universidad de Nueva Inglaterra. En tanto, Sarussi es funcionaria de un ente recaudador israelí.

El caso tuvo repercusión internacional y las cónsules Yael Nahir (Israel) y Heidi Markmann (Australia), viajaron por separado a Mendoza, donde mantuvieron reuniones con funcionarios provinciales y los encargados de la investigación. También llegaron a la provincia familiares de las mujeres, quienes ofrecieron una recompensa de $ 50 mil para quien aportara información. La Justicia mendocina también hizo lo mismo, pero por $300 mil.

Gil Pereg fue quien realizó la denuncia por la desaparición de sus parientes y, ante los medios, denunció desde un primer momento que se trató de un hecho de inseguridad, apuntando directamente hacia algunos vecinos. “No sé cómo les gusta vivir acá. Yo prefiero irme a África con todas las enfermedades que hay”, aseguró.

El hombre es, además, el director de cinco empresas que tiene su madre radicadas en Mendoza. A fines del año pasado liberó 46 cheques sin fondos con tres de esas firmas, por un total de 9,3 millones de pesos.

Clarín/

 

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