Este viernes murieron 30 personas en dos tiroteos contra dos mezquitas de la ciudad de Christchurch, en Nueva Zelanda. Una persona fue detenida, pero la policía advierte que podría haber varias personas implicadas en el ataque. Agentes armados han sido desplegados en el centro de esta localidad.

La masacre la transmitieron por Facebook:

En una de las mezquitas había reunidas entre 300 y 500 personas cuando el tirador entró y realizó al menos una veintena de disparos. La policía ha cerrado los accesos al centro de la ciudad, situada en la Isla Sur neozelandesa, y ha llamado a la población a permanecer en sus casas.

“Cierre sus puertas hasta que vuelva a saber de nosotros”, ha comentado el comisario Mike Bush. En su cuenta de Twitter, los agentes han asegurado que “el riesgo sigue siendo muy alto”. Un testigo ha dicho a la cadena One News que “había sangre por todas partes”. “Me quedé horrorizado al escuchar los disparos. No hay justificación para este tipo de odio”, expresó.

“Tenemos un incidente crítico en la avenida Deans de Christchurch. Por favor, evite la zona”, anunció la policía cuando aun no estaba claro qué pasaba. El primer tiroteo ocurrió en la mezquita Masjid Al Noor, mientras que el segundo fue en la que está ubicada en la calle Linwood.

El jefe de la Policía de Nueva Zelanda confirmó que un agresor fue detenido, mientras que se busca a otro de los supuestos atacantes. Además pidió que las personas no salgan de sus casas y habló de “múltiples muertos”.

Según otro testigo, el asaltante llevaba casco, gafas y chaqueta militar, y utilizó un arma automática con la que realizó una veintena de disparos. Entre quienes se encontraban en la mezquita había varios miembros del equipo de cricket de Bangladesh, que este sábado tenía previsto disputar un encuentro contra Nueva Zelanda. Algunos de los presentes en la mezquita sitúan en una treintena el número de víctimas.

La primera ministra, Jacinda Ardern, ha asegurado que se trata de “uno de los días más negros para Nueva Zelanda”. En una rueda de prensa, en la que no ha concretado el número de víctimas, ha defendido que se trata de “un acto de violencia extraordinario y sin precedentes”.

 

Agencias

Sin comentarios

Deje una respuesta