La comunidad sefardí de Jerusalén celebra este 2017 su 750 cumpleaños, siglos de una relevante presencia en Tierra Santa que ha quedado reducida en los últimos doscientos años pero que mantiene viva su llama.

Miles de judíos sefardíes en Jerusalén, que defienden del olvido su cultura ancestral, mantienen las recetas de cocina, las canciones, la literatura y el idioma que trajeron de la España que les expulsó en el siglo XV y se esfuerzan en documentar su historia.

Cuentan su aniversario desde 1267, fecha en que llegó a Tierra Santa un rabino, filósofo ilustre y sabio de Gerona: Moisés Najmánides que, tras visitar Jerusalén, se quedó sorprendido de encontrar un pequeño grupo de judíos sefardíes no organizados, abandonados, sin liderazgo ni sinagoga.

En ese grupúsculo está el origen de la comunidad sefardí en la ciudad santa, que crecería hasta convertirse en parte fundamental de la vida de la urbe.

Najmánides organizó al disperso grupo y construyó la sinagoga Rambán, en el barrio judío de la vieja ciudadela amurallada.

“Este fue el inicio de una comunidad que durante muchos siglos, hasta el último cuarto del siglo XX, constituyó la mayoría absoluta de la población judía de la ciudad”, explica Abraham Haim, sefardí de 75 años que dirige el Consejo de la Comunidad Sefardí en Jerusalén.

Antes de la expulsión de los judíos por los Reyes Católicos en 1492 había ya sefardíes en Jerusalén, pero fue a partir de ese desplazamiento forzoso cuando la comunidad comenzó a crecer.

El segundo impulso importante fue a finales del año 1.516, tras la conquista de los otomanos, cuando llegaron a la ciudad los descendientes de los expulsados de España desde lugares como Estambul, Salónica, Esmirna y otras provincias, explica Haim.

Trescientos años después de la visita de Najmánides, el gobernador otomano de Jerusalén clausuró su sinagoga, centro de la actividad judía hasta entonces, argumentando que se había levantado sobre una mezquita.

El cierre dio lugar a la construcción entre los siglos XVI y XVIII de otras cuatro sinagogas, el conjunto de Yohanán Ben Zakai, sabio judío del s.I, también en la ciudad vieja y que fueron desde entonces el corazón de la comunidad sefardí, que servían como lugar de oración pero también como centro cívico y comunitario, para compartir fiestas, alegrías, tristezas y lutos.

1 Comentario

  1. Amigos estoy buscando hace ya varios años alguna especializada en genealogia de los judios originarios de Esmirna en Turquia., por favor si conocen a alguien y me pueden dar un contacto (dirección, mail o telefono) se los agradecería. Atentamente Moiz Niño.

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