A 41 AÑOS DEL GOLPE MILITAR- Elvira Sánchez, hermana de Miguel  Sánchez, un atleta que fue secuestrado por los militares el 8 de enero de 1978, dialogó con la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS acerca de cómo era Miguel, sus ideales, y además comentó que un periodista de Brasil le aseguró que a su hermano “lo estaban monitoreando por el Plan Cóndor”. Aunque ella subrayó que los militares, al momento del secuestro de su hermano, estaban esperando a un tal “Miguel Ángel, no Miguel Benancio”.

Miguel Benancio Sánchez nació el 6 de noviembre de 1952 en Bella Vista, un pueblo de la provincia de Tucumán.  Elvira comenta que su hermano llegó hasta la cuarta división de fútbol del club Gimnasia Esgrima de La Plata, pero luego de haber conseguido un puesto en el Banco Provincia de Berezategui abandonó su carrera de futbolista y comenzó a dedicarse al atletismo: “Conoció a su gran maestro Osvaldo Suárez que lo preparó para que el cumpla sus sueños, como todo atleta, de participar en la Carrera de San Silvestre”. Además militó en la Unidad Básica de la Juventud Peronista en Villa España, y desde 1974 realizó trabajos sociales en zonas carenciadas.

Miguel era el menor de diez hermanos. Su hermana lo recuerda como “un joven realmente entusiasta por la vida, amaba a la familia, bonachón, con sueños e ideales. Siempre estaba alegre. Su tiempo libre lo utilizaba ya sea para pintar, escribir poesías, hacer deportes, escuchar música o leer”.

Luego de haber participado en la Carrera de San Silvestre y de haberle comunicado a los medios gráficos la grave situación que se estaba viviendo en Argentina durante los primeros años de la dictadura, y de haber participado en una carrera en Uruguay. Elvira relata lo que fue el día más trágico de su familia, el día que nunca más volvieron a verlo a Miguel: “El 8 de enero de 1978 a las tres de la madrugada lo estaban esperando. Los militares buscaban a Miguel Ángel, pero el es Miguel Benancio. Se lo llevaron sin encontrar nada en casa, lo que había en él eran sus ideales, sus sueños, esa era el arma que tenía él”. A partir de ese momento empiezan a presentar habeas corpus que eran respondidos por militares que aseguraban que “esa persona no se encontraba detenida, pero Miguel no estaba”.

Con el advenimiento de la democracia, se pudo saber, a través del testimonio de un ex detenido, que Miguel Sánchez estuvo en el ex centro cladestino de “El Vesubio”. La primera “Carrera de Miguel” se organizó en la ciudad de Roma el 9 enero del 2000 por la iniciativa de un periodista Valerio Piccione, quien investigó la vida de Miguel, luego de leer un artículo periodístico de la Argentina. A partir de ese entonces, la “Carrera de Miguel” se transformó en un maratón de recuerdo y memoria permanente en diferentes partes de la Argentina. Este domingo, 26 de abril, se correrá la doceava carrera en la ciudad de Bariloche, y el 19 de abril pasado se corrió en la Ciudad de Buenos Aires con el auspicio de la Subsecretaría de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Ciudad.

La historia de Miguel, como la de tantos otros deportistas que fueron secuestrados en la última dictadura militar, continúa viva y en la memoria de todos. Elvira, una incansable luchadora de la memoria del atleta, de su hermano, enfatizó: “Miguel está corriendo, sigue corriendo, algo que los genocidas no lo pueden hacer. Miguel es el nombre de una calle, en un libro, en una pista del Parque Sarmiento, pero los genocidas no pueden estar en la calle. Los genocidas deben estar en cárceles comunes, como cualquier ciudadano, no en prisión domiciliaria o en un country”. 

“Siempre es emocionante que los que caminan o corren con Miguel, por Miguel y los 30.000 desaparecidos reivindican en nombre de ellos recordando ese hermoso legado que dejaron que es buscar la justicia social y la igualdad de todos los ciudadanos”, sentenció Elvira.

 

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