A 35 AÑOS DE LA GUERRA DE LAS MALVINAS- El Rabino Tzvi Grunblatt, director de Jabad Lubavitch dialogó con la CADENA JUDÍA DE INFORMACIÓN VIS A VIS debido a que él fue uno de los cincos rabinos que estuvo en la misión de llevar cartas y apoyo espiritual a los soldados judíos que estaban combatiendo en Malvinas. Como se sabe, ellos no pudieron llegar a la isla, pero Grunblatt comentó que estuvo en la ciudad de Río Gallegos en dos bases militares y realizó un Kabalat Shabat con los soldados, algo que recuerda con mucho cariño.

En su relato el rabino de Jabad señala que no pudieron llegar a Malvinas debido que los vuelos eran utilizados para las cosas esenciales. Pero él estuvo en dos bases militares en Río Gallegos que tenían alrededor de cien judíos: “Yo paré en la casa de un yehudi que tenía un negocio con un galpón grande atrás donde yo dormía. En ese galpón organizamos un kabalat shabat con los soldados yehudim que los habían traído en camiones, pero después volvieron a sus bases caminando. Para los soldados fue muy importante ver un rabino, y también pusimos tefilin”.

“Hace unos años atrás cuando Jabad volvió a tomar la escuela Wolfsohn para que no quiebre, se me acercó un padre de un chico que me trajo un Sidur que yo le había obsequiado en Río Gallegos cuando era la Guerra de las Malvinas”, expresó Grunblatt.

El rabino tuvo que volver a Buenos Aires y lo reemplazo su hermano, Natan Grunblatt, pero destacó: “Para los padres de los chicos era importante que les transmita cómo estaban sus hijos y en qué situación se encontraban”. En su regreso viajó en un avión Hércules y los soldados argentinos que iban en ese vuelo me hablaron “maravillas de Israel”. Por último remarcó: “Lo que quiero destacar es que le dimos a los soldados judíos un orgullo especial. Una fuerza especial. El yehudi siempre vuelve al nido, no importa cuál sea su pasado, siempre vuelve”. 

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