Aáron Wergifker jugó en River desde el año 1932 hasta 1941 y ganó 4 títulos. Fue un lateral por izquierda aguerrido e indispensable para el equipo en aquellos tiempos, uno de los únicos tres extranjeros que vistieron la casaca de la seleccoón nacional argentina y segun nos cuenta un medio partidario de River, fue tal la sorpresa que significó que le den el pase libre en 1941, que el “rusito” como le decían en esa época, habría sido expulsado de River por ser judío.

La historia de este futbolista se narra a través del exilio y la búsqueda de un sueño. Sus padres vivían en Vosnesenck, un pequeño pueblo de la Rusia anterior a la revolución de Lenin.  En 1914, con la Gran Guerra ya en desarrollo, la familia Wergifker decidió huir hacia América en busca de un futuro más próspero y menos violento. Embarcaron rumbo a Brasil y su destino fue San Pablo. Al poco tiempo de su llegada, el 15 de agosto de ese año nació Aáron.

En tierras paulistas estuvieron poco más de tres meses, cuando se enteraron que las verdaderas posibilidades de desarrollo estaban en Argentina, más al sur aún de donde habían llegado. Se radicaron en Buenos Aires, en épocas de gran inmigración para la ciudad portuaria. Allí, el pequeño Aáron comenzó a mamar la pasión por el fútbol que ya colmaba a la mayoría de los porteños.

Si bien el joven Wergifker no poseía un talento natural con la pelota, sus inicios en River se dieron gracias a su esfuerzo y compromiso con el equipo. Recién cumplidos sus 18 años, debutó en el Millonario el 2 de octubre de 1932, en la victoria 1-0 frente a Lanús. Compartió cancha con los flamantes refuerzos millonarios Bernabé Ferreyra y Carlos Peucelle, impensado para el sacrificado Aáron que cumplía al pie de la letra lo que le demandaban hacer.

De a poco, se fue convirtiendo en una pieza clave en el equipo de José María Minella y el Charro Moreno. Jugaba de marcador de punta por izquierda. Sus compañeros, cansados de pronunciar mal su nombre, comenzaron a llamarlo “Perez”; una simpleza que resultaría beneficiosa a la hora de pedirle la pelota o marcarle algún rival a correr. Y vaya que corría el Brazuca. Era de contextura baja, pero corpulento. No tenía grandes capacidades técnicas, pero sí un sacrificio enorme para recorrer la banda de un extremo a otro, seguir a los rivales, marcarlos, meterles, comerles los talones como diríamos hoy en día. Fue un verdadero tubo de oxígeno para este equipo ultra ofensivo que contaba con Wergifker para cubrir esos espacios que quedaban en el fondo.

El Brazuca estuvo presente en el primer título que conquistó River en la era profesional, en 1932, con un Bernabé infalible que convirtió 43 tantos en el torneo. A finales de ese año, en diciembre, el equipo también ganó la Copa Competencia de la Liga Argentina de Football, venciendo en la final 3-1 a Estudiantes de la Plata. También fue campeón de la Copa Campeonato 1936, el campeonato 1937 y 1941.

En los 9 años que vistió la camiseta del Más Grande, jugó 203 partidos y convirtió dos goles, con la particularidad que hizo uno en la vieja cancha de River de Alvear y Tagle, ante Tigre, en la victoria 2-1, y el otro ya mudados al Monumental, también con resultado favorable 2-1 y ante Atlanta

En el 41’, ya como titular indiscutido, se produjo su salida del club por un extraño episodio del que no podemos estar seguros. Según los registros, el médico del plantel de aquél entonces abogaba por la causa nazi y a Wergifker, por su condición de judío, le inventó una deficiencia pulmonar para echarlo del equipo. Lo cierto es que a finales de ese año, la dirigencia encabezada por José Degrossi le dio el pase libre y el Brazuca se fue de River.

Pasó a Platense. En el Calamar jugó hasta 1946 y allí se retiró del fútbol profesional.

Aunque resulte extraño, Aáron Wergifker jugó en la Selección Argentina, entre 1934 y 1936. Junto al español Pedro Arico Suarez y al paraguayo Heriberto Correa, fueron los tres extranjeros que disputaron partidos con la celeste y blanca.

La realidad marca que este voluntarioso jugador no tuvo el reconocimiento merecido, quizás por su abrupta salida, quizás porque su juego no desplegaba la belleza de otros compañeros o simplemente por una desmemoriada histórica. Wergifker fue un lateral que entendía muy bien el fútbol y, sobretodo, el juego en equipo. Sabía lo que podía y debía hacer, y al mismo tiempo conocía sus propias limitaciones. Seguramente por eso fue tan importante en un plantel que inició junto a él una senda ganadora que lanzó a River como uno de los clubes más importante de la historia argentina y mundial.

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2 Comentarios

  1. Lo que cuentas… que el medico de River se invento un problema pulmonar es cierto, mi abuelo fallecio en 1994 y siempre estuvo genial de los pulmones. Por lo visto el medico era cercano al nazismo. Hermosa nota…

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