En un informe completo y exclusivo de La Cadena Judía de Información Vis á Vis sobre la venta de la sede de la Sociedad Hebraica Argentina de la calle Sarmiento, habló el presidente de la institución, Diego Dinitz, y tocó todos los temas: por qué se llama a Asamblea para venderla, cuáles son los montos, el sentimiento de los socios, quién es el comprador, los acuerdos ya preestablecidos, qué pasa si la Asamblea acepta o qué pasa si rechaza, a dónde se destinará el dinero que ingrese y cuál es su sensación personal, como socio histórico y como mandatario del club.

La última vez que Dinitz habló con Vis á Vis aseguró que la Sede de Hebraica en la calle Sarmiento había quedado antigua, que el barrio de noche era muy peligroso y la concurrencia casi nula. Ante la consulta de si la decisión de llamar a Asamblea para decidir la venta tuvo que ver con esos motivos o sólo con razones económicas, el presidente de Hebraica respondió: “Las dos cosas, habrá que ver cuál es la causa y cuál el efecto. El 40% de nuestros socios viven en el barrio de Belgrano, si sumo Barrio Norte, Palermo, Núñez y Villa Urquiza, este porcentaje sube al 75%, mientras que el 25 % restante se reparte de Villa Crespo, Almagro, Caballito, Flores y último el Once, con el menor porcentaje en este barrio que no llega al 5%. Esto refleja que la concurrencia de nuestros socios a Sarmiento no llega a 200 en forma mensual”.

Luego, reflejó más datos: ” El 92.3% de quienes se hicieron socios en los últimos 15 años nunca fue a Sarmiento, ya fue abandonado por los socios. Nosotros lo que hacemos es sincerar una situación que entiendo que es muy dolorosa. En la Asamblea no va  haber ganadores ni perdedores, ni vencedores ni vencidos”.

Por otra parte, reveló que los montos de la venta son de 11.500.000 (11 millones 500 mil) dólares que se pagan con el 50% en el momento de la escritura y el otro 50% en 18 meses. También criticó a los socios que difundieron las cifras: “No entiendo y me parece una barbaridad que quienes fueron a difundir en todos lados  y sabiendo lo que nos pasó con la Embajada, en Amia y aún con Nisman, se diga que un club judío hoy dispone de 11 millones y medio de dólares. Nos exponen a que bandas de delincuentes lo sepan. No entendemos que tenemos enemigos todavía”.

“La asamblea anterior fue totalmente legal, un grupo de socios la quiso impugnar y fue rechazada por la Inspección General de Justicia (IGJ). Por lo tanto, ponerle el mote de ilegal está fuera de lugar, el estatuto del club habilita al consejo a determinar la sede donde se va a desarrollar una asamblea. La convocatoria en Pilar es totalmente legal. ¿Dónde vas a hacer una asamblea tan importante? En el lugar donde más socios concurren”, expresó acerca de la Asamblea anterior que se realizó por la venta del piso 5 al 14.

“La sede Sarmiento no es precio, es una cuestión de valor. Hebraica, su espíritu y su contenido es un pendrive; en donde lo pongamos es el Hard, nació como una biblioteca en la calle Callao, mi madre fue socia de Hebraica en la calle Callao, luego se mudó a Sarmiento, luego a Pilar y antes de fin de año inauguraremos la nueva sede en el barrio de Belgrano en la calle Ciudad de la Pâz al 1000. Entiendo que los socios entiendan que esto es parte del acervo cultural y sé que lo quieren mantener, pero les pregunto a aquellos que no quieren desprenderse de algo que no se está usando, cuando fallecen sus padres, ¿venden o no venden la casa de ellos?

Audio 1

– ¿Quién compra la Sede?

El comprador es el SUTERH, el sindicato de los encargados de edificios. El destino de esta compra es para construir una universidad, está dentro de la escritura; volvemos a instalar una casa de cultura, no un shopping: el teatro seguirá cumpliendo esa función, no puede ser otra cosa.

– ¿Qué pasa si la Asamblea aprueba la venta?

Si se aprueba la venta, cosa que confiamos plenamente, entramos en un proyecto de desarrollo institucional, eliminamos un déficit de 1.200.000 dólares anuales que no significa estar endeudados (no llega al 1,5% del patrimonio la deuda del club). La institución está bien. Pero ese déficit nos quita la posibilidad de seguir creciendo, de hacer obras, etc.

Dinitz explicó que ya tienen “un acuerdo con IMOS (lugar de entrenamiento), ya está avanzado con el Gobierno de la Ciudad para hacer una gran inversión en el predio y disponerlo de lunes a viernes en forma completa para la Sociedad Hebraica Argentina. Nos hace ahorrar casi 500 mil pesos mensuales de alquiler de cancha de nuestros equipos, mejoramos la seguridad de nuestros chicos y la captación de socios, entre otras.

– ¿Y si no la aprueba?

La Comisión Directiva que yo encabezo presentará la renuncia en forma total y llamaremos a elecciones para el mes de octubre. Este es nuestro proyecto, podés estar de acuerdo o no. No tenemos Plan B

Posteriormente comentó que “el SUTERH asumiría a todo el personal de mantenimiento, mientra que seguridad iría a las otras sedes”.

Audio 2

 – ¿Qué va a suceder con el dinero, Diego?

Este dinero se va a aislar del patrimonio de la institución. Este presidente asumió la responsabilidad legal, moral y ética de no disponer de estos fondos. Esta plata no se toca. Solo se usará para inversión, para obras. Alberto Senderey presidirá una comisión de planeamiento estratégico de la Sociedad Hebraica Argentina de los próximos años.

– ¿Qué significa esto para Diego Dinitz como socio histórico del club y para Diego Dinitz como presidente de Hebraica?

Una es Diego, claro que me duele, desde los 13 años que soy socio y toda mi familia lo es. Quisiera quedarme con la sede de Hebraica para siempre. Pero al Dr. Dinitz, presidente de la institución, no le queda otra, eso es hacer lo mejor para la institución. Es una situación terminal. No hay nada firmado, para aceptar o para rechazar también tenemos que llamar a asamblea.

Audio 3

ARTÍCULOS SIMILARES

3 Comentarios

  1. A Diego Dinitz no le duele nada, salvo el bolsillo. Y que deje de mentir y ustedes de hacerle el caldo gordo, porque ya hay sobradas pruebas de que la venta que inventaron es espuria, no existió, sino que se hizo un condominio con el sindicato de encargados de edificios. Y además, tuvieron, entre otras cosas, la bajeza de intentar una asamblea un día sábado, sin importarles un bledo el shabat y aquellas personas que cumplen con el día sagrado. Así es su judaísmo. Ya parecieran no ser parte del pueblo de Libro sino pertenecer a otro pueblo, al pueblo del libro contable. Pero no se saldrán con la suya. Esto les va a costar caro, moral y jurídicamente. Y creo que Dinitz todavía no tomó dimensión del “bolonqui” mediático en el que se está metiendo, él y sus acólitos. Sólo puedo decir, para aquellos que no saben o son ingenuos, que este es el plan que se viene elaborando para toda la comunidad judía desde hace ya muchos años (comenzó en los 90, en plena época menemista; nada es casual) y lo llevó adelante un personaje siniestro como Alberto Senderei, el recaudador para el Joint norteamericano, otorgando beneficios y prebendas a todos aquellos dirigentes que se sumaron insensiblemente a su plan de desguace y de agregación según los intereses de clase .
    Por este magnífico edificio de Hebraica de la calle Sarmiento, han pasado y dado conferencias personalidades históricas. Sólo nombraré a dos de ellas: Alberto Gerchunoff, autor, entre otras obras, del libro “Los Gauchos Judíos”, y de quien Borges dijo que fue el orador más brillante que había escuchado en su vida. El otro visitante fue nada menos que una de las mentes más brillantes del siglo XX, me refiero al físico Albert Einstein. El “señor” Dinitz, un “ilustrado” de solapas de libros, debería saber el paso que está a punto de dar. De lo que seguro no se librará, ni él ni sus descendientes, es del apellido que dejará, ni tampoco las páginas en las que será nombrado por esta estafa material y moral. Por estos años, durante su presidencia y la de otros de la misma calaña, ya no pasaron personalidades del tenor de las nombradas. Al contrario, ahora se solazan con hombres pequeños como el actual Presidente de la Nación Mauricio Macri, quien como se verá en el video, del que adjunto el link, está acompañado del que sería más adelante diputado por el PRO Waldo Wolff y el abogado todo terreno de derecha Jorge Kirzenmbaum. Bien, en esa oportunidad, entre otras iniquidades, el empresario off shore se lo ve defendiendo y ensuciando a la Embajada de Israel, de la manera más torpe que se pueda pedir en política (a esto ya nos tiene acostumbrados el Mauricio) su decisión de nombrar como jefe de la Policía Metropolitana (algo que se abortar por la presión social), al antisemita y encubridor del atentado a la AMIA, el ex comisario “Fino” Palacios, a quien en la actualidad y a pesar de que está siendo juzgado por ese delito, sigue avalando . A Dinitz, quizás le sirvan estas palabras de la sabiduría china: “El elefante cuando muere, deja sus colmillos. El tigre cuando muere, deja su piel. Y el hombre deja su nombre.”

  2. Esta es la culminación de manejos y discrecionalidades que se han extendido a través de décadas. No conozco la actual situación económica ni financiera del club, ni conozco al Sr. Dinitz. Solo se que en el año 1958, creo, mi padre, Alejandro Nachimowicz, adquirió para los integrantes de la familia, su esposa y dos hijos, y mediante ingentes sacrificios, la condición de VITALICIOS.
    Nunca supe porqué medios o artilugios o artimañas legales, al cabo de unos años se nos despojó de algo que nos pertenecía. A nosotros como a muchos otros, esta actitud nos motivó el alejamiento de la institución, y comenzó la dispersión de sus socios. Si económicamente éramos rentables o no para el club, no lo sé, pero lo que sí sé es que fuimos despojados y apartados, sin voluntad para iniciar acciones legales contra una institución que nos había cobijado y, hasta diría formado, en nuestros años jóvenes.
    De todo ese bagaje de “idishcait” que mamamos y vivimos en aquellos tiempos, sólo queda el amargo recuerdo de su pérdida.
    Pero si ahora pretenden vender la sede de la institución que sus predecesores edificaron, creo que es una buena oportunidad para reparar la injusticia “legal” cometida contra aquellos que confiamos plenamente en que “los judíos no hacemos esas cosas”. Devuelvan con lo que se recaude lo indebidamente apropiado, en vez de dedicarlo al engrandecimiento de country que de judío tan sólo conserva el nombre y que en muy poco representa a los verdaderos judíos que no quieren perder su entidad de pertenencia.
    Ignacio Nachomowicz
    Socio VITALICIO N° 40.712

Deje una respuesta