La televisión estatal iraní informó que el cuerpo administrativo encargado de seleccionar a los candidatos ha descalificado al ex presidente de línea dura Mahmoud Ahmadinejad para participar en las elecciones presidenciales previstas para el próximo mes, junto con su aliado Hamid Baghdie.

El actual presidente de Irán, Hassan Rohani, quien ha sido elogiado desde su aplastante victoria en 2013 por controlar la inflación y negociar el acuerdo nuclear con las potencias mundiales, ha sido aprobado por el organismo.

Pero la decepción por el continuo estancamiento económico de Irán se palpa en las calles, creando una apertura para los opositores conservadores.

El desempleo se mantiene en un 12%, los prometidos miles de millones en inversiones extranjeras no se han materializado, y Rohani no ha liberado a los prisioneros políticos, incluidos los líderes reformistas bajo arresto domiciliario por su participación en las protestas de 2009.

Los otros candidatos seleccionados fueron Ebrahim Raisi y Mostafa Mirsalim, el alcalde de Teherán Mohammad Bagher Ghalibaf de línea dura, el moderado Mostafa Hashemitaba y el vicepresidente Eshaq Jahangiri, aliado de Rohani.

Más de 1.600 candidatos se registraron para participar en las elecciones del 19 de mayo, pero el Consejo de Guardianes sólo selecciona alrededor de media docena. Cerca de 130 mujeres han sido registradas pero a ninguna se le ha permitido postularse.

Ahmadinejad, quien sigue siendo una figura profundamente polarizadora incluso entre los iraníes de línea dura, sorprendió al país al registrarse la semana pasada, mientras que el líder supremo de Irán, el ayatolá Ali Jamenei, le instó a no postularse. Sin embargo, muchos iraníes de línea dura prefieren a un candidato enérgico para hacer frente al presidente estadounidense Donald Trump.

Fue presidente desde 2005 hasta 2013, y ha sido más conocido en el extranjero por su retórica incendiaria hacia Israel, su negación del Holocausto y sus esfuerzos por acelerar el programa nuclear de Irán.

Dos de sus ex vicepresidentes han sido encarcelados por corrupción desde que dejó el cargo. La economía de Irán sufrió fuertes sanciones internacionales durante su administración debido a las sospechas de Occidente de que Teherán persigue armas nucleares. Irán insiste en que su programa nuclear tiene fines pacíficos.

La disputada reelección de Ahmadinejad en 2009 provocó protestas masivas y una amplia represión en la que miles de personas fueron detenidas y decenas fueron asesinadas.

El Consejo de Guardianes, encargado de seleccionar a los candidatos, dijo que había elaborado una lista de candidatos y que el Ministerio del Interior anunciaría sus nombres el domingo.

Vía: Haaretz y The Times of Israel

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