Durante todo el domingo se realizó con mucho éxito el Día Limud en el Colegio Tarbut del barrio de Belgrano con un récord de convocatoria para este año especial que superó las 1300 personas, según le comento Fernando Rubin, presidente de Limud a la Cadena Judía de Información Vis a Vis.

En esta oportunidad, la organización decidió trasladar la sede de la Universidad Maimónides en el centro de la Ciudad de Buenos Aires al barrio de Belgrano.  Es por eso que para festejar los 10 años del Día Limud se hizo un cronograma variado con diferentes temáticas y diferentes expositores para que todas las edades sean atendidas de acuerdo a las necesidades y a los gustos. A diferencia de otros años se realizó un sector para niños/as en la cuál los madrijim de Faccma y Cissab hicieron distintas actividades desde cocinar, expresiones artísticas y talleres de animación, entre otras cosas.

Para los adultos, como todos los años, hubo una actividad variada. Por la mañana, el director ejecutivo del Museo del Holocausto, Jonathan Karszenbaum habló acerca de las cicatrices del antisemitismo en la identidad judía; María Cherro de Azar junto a Graciela Ryba hablaron acerca del “tango, humor, kantes y kuentos. La cultura sefardí en todos su matices”. En la categoría de desarrollo y liderazgo comunitario se presentó Alejandro Mellincovsky que se refirió a “¿Moíses o Josué? De un liderazgo estructural hacía uno funcional”.

Fernando Rubin, presidente de la organización le aseguró a la Cadena Judía de Información Vis a Vis: “Limud se transformó en una plataforma en la que muchos judíos que están por fuera de las instituciones y otros tantos que activan en ellas pueden expresar su judaísmo de una manera diversa, sin la necesidad de tener una pertenencia full time a una sola ideología. Cuando uno cree en un proyecto y en los valores y persiste en el tiempo llega un momento, como estos 10 años, que aumenta un 50% los participantes. Este Día Limud lo hicimos un mes antes de los exámenes de la universidad, es por eso que hay muchísimos jóvenes que participaron”.

Ante la consulta de qué significan los 10 años de Limud en lo personal remarcó: “Es una alegría y un orgullo. Soy uno de los miembros fundadores, hoy hay varios miembros fundadores que vinieron, pero lo interesante es que ya no conocían a ningún voluntario. Ellos me decían: `que bárbaro, esto se renovó. Eso quiere decir que está creciendo”. Por último agregó: “Limud es una fiesta de discusión, de pertenencia, encuentro, de debate y de pensar el judaísmos desde un lugar distinto”. 

En la categoría de fuentes y espiritualidad se presentó el Rabino Alejandro Avruj de la Comunidad Amijai, que fue uno de los disertantes que más convocaron en la jornada, y habló acerca de “El drama del Otro: emociones y complejidad en el vínculo con el otro. Mientras que en esa misma categoría,  el Rabino Tzvi Grunblatt habló de los “Cuatro niveles de interpretación de la Torá: Pshat, Remez, Drush y Sod”.

En identidad y actualidad,el exvicepresidente del Banco Central, Mario Blejer habló sobre “Nuevas melodías: Salmos y Zmirot shabat con ritmo latinoamericano”. El Día Limud también tuvo un momento de recordación e identidad: los participantes pudieron dialogar con un sobreviviente del Holocausto charla que estuvo a cargo de Nöelly Ordinanc y Aída Ender, y además habló un nieto recuperado, Guillermo Pérez Roisinblit acerca de la “dictadura y el impacto en la identidad”.

Una charla interesante fue la que brindo Federico Visacovsky, un joven comunicador social que realizó un estudio acerca de la población judía en Alemania antes del Holocausto y logró investigar que desde la época del iluminismo hasta el Holocausto los judíos comenzaron a poblar lo que hoy se conoce como Alemania . Es más, en la charla destacó que “a partir de 1871 los judíos se reconocían alemanes”.

En el hall central de Tarbut se presentó el cantante israelí, David Broza que brindó un pequeño show con su guitarra criolla y fue acompañado por el humorista, Roberto Moldavsky. El humorista en un diálogo con la Cadena Judía de Información Vis a Vis acerca de qué sensaciones tiene con estos 10 años del Día Limud aseguró: “Es casi como un hijo que crece. Uno no lo puede creer desde aquellas primeras reuniones a esta realidad. Es una gran alegría. Limud es una fiesta, realmente una fiesta”.  Además durante todo el día se presentaron distintas bandas que fueron parte fundamental para hacer del Día Limud, una fiesta. absoluta.

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