Un comité de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO) aprobó en Cracovia una resolución negando el poder soberano de Israel sobre Jerusalén, una vez más, y condenando al Estado judío por conducir excavaciones arqueológicas en la Ciudad Vieja.

La propuesta fue presentada al Comité Cultural del organismo de la ONU por los países árabes que inicialmente presentaron una versión mucho más dura que fue formulada junto con los palestinos. Sin embargo, la presión ejercida por Israel obligó a que la propuesta hostil sea relegada.

Diez países apoyaron la propuesta, entre ellos Azerbaiyán, Indonesia, Líbano, Túnez, Kazajstán, Kuwait, Turquía, Vietnam, Zimbabwe y Cuba. Tres países votaron en contra de la propuesta, incluyendo a Filipinas, Jamaica y Burkina Faso.

Otros ocho países de varios continentes se abstuvieron. Entre ellos, Angola, Croacia, Finlandia, Perú, Polonia, Portugal, Corea del Sur y Tanzania.

Antes de la votación, el embajador de Israel ante la UNESCO, Carmel Shama-Hacohen, manifestó que los países árabes estaban convencidos de que habían logrado el consenso sobre la redacción de la resolución, pero eventualmente la presión israelí fue lo suficientemente fuerte como para sabotear sus esfuerzos.

De acuerdo con Shama-Hacohen, a pesar de la significativa suavización del texto; más países que se están identificando con Israel ya no están dispuestos a aceptar lo que Israel ha considerado a menudo como el incuestionable maltrato al Estado judío, incluso si las resoluciones ha sido suavizadas.

También destacó que, por primera vez, Israel logró lo que describió como una mayoría moral en la comisión cultural del organismo, ya que once países de los veintiuno o bien se opusieron a la propuesta o se abstuvieron.

La votación se produjo días después que la embajadora de Estados Unidos en la ONU, Nikki Haley, enviara una carta a la directora general de la UNESCO instándola a oponerse a una resolución que será votada por el organismo la próxima semana en la que se podría reconocer a la Ciudad Vieja de Hebrón –y con ella a la Tumba de los Patriarcas-, como Patrimonio de la Humanidad palestino en peligro.

En un esfuerzo por bloquear la resolución, un grupo de doce sobrevivientes del Holocausto, que nacieron en Polonia y viven ahora en Israel, enviaron una carta al ministro de Exteriores polaco, pidiéndole que inste a su Gobierno a frustrar la resolución de la UNESCO que busca declarar la ciudad vieja de Hebrón como Patrimonio de la Humanidad palestino.

 

Vía Aurora

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