El presidente de la Organización Sionista Argentina, Sergio Pikholtz, dialogó con la Cadena Judía de Información Vis a Vis y se refirió en profundidad a los nuevos paradigmas y desafíos que afronta el pueblo judío-sionista tras cumplirse el 120 aniversario del Primer Congreso Sionista organizado en Basilea, Suiza. Allí participaron 200 miembros de las comunidades judías del mundo que sentaron las bases, de lo que medio siglo después sería la declaración de la creación del Estado de Israel por parte de las Naciones Unidas.

– Analizando en retrospectiva los 120 años del primer Congreso Sionista, ¿cómo impacta en la actualidad?

– Para dimensionar el primer Congreso Sionista, ante todo hay que entender qué fue lo que se jugó ahí.
El sionismo no fue creado en ese momento, sino mucho antes. En la Torá aparecen los primeros esbozos sionistas, en el salmo 137, donde los judíos lloraban junto a los ríos de Babilonia por el regreso a Ierushalaim.
En 1860 hubo una avanzada de congreso, realizado en Alemania, donde se trató el tema de la formación de la Sociedad colonizadora de Palestina.
En 1884 León Pinsker y sus Jovevei Tzión editaron varios panfletos sionistas también.
Pero es en 1897, en Basilea, donde Herzl define al sionismo como un movimiento político, lo presenta en sociedad y describe cinco puntos, que al día de hoy, le dan identidad.
Esos puntos, la promoción de poblados, la federación de quiénes promueven o hacen la aliá, el fortalecimiento de la conciencia judía y la instauración de medios de recaudación están vigentes hoy en día, y son pilares de la sociedad israelí.
Por otra parte, el sionismo como ideal político generó un nuevo paradigma judío, un fortalecimiento de la identidad y la comprensión de que nadie haría nada por nosotros en ningún lado, que todo lo deberíamos hacer por nosotros mismos. De aquí nacen los primeros conceptos de autodefensa y de instauración en el panorama mundial que matar judíos no es gratis.

– Los principios que se sentaron en ese primer Congreso Sionista permitieron que medio siglo después las Naciones Unidas aprobaran la creación de Éretz Israel. Con vistas a los 70 años del Estado de Israel, ¿cuáles son los desafíos que afronta el Estado Judío?

– Creo que el Estado de Israel se encuentra en lo más alto de su espiral de crecimiento desde su formación.
Israel es modernidad, desarrollo, libertad, derechos humanos plenos, democracia, y con estas bases los desafíos más importantes probablemente queden reducidos a lograr la paz con los países vecinos y árabes, en general. No está por suceder esto, pero tampoco está tan lejos. Sin embargo, entiendo que el mayor de estos desafíos es convivir con Irán, quien representa la mayor amenaza para Israel en todo el mundo.

– En muchos discursos que pronunció, mencionó que en la actualidad se está atravesando un post-sionismo, ¿por qué?

– Para entender de qué hablo, deberíamos explicar primero qué es el post sionismo. El post sionismo es una corriente de pensamiento que pretende que el éxito de la empresa sionista es, en realidad, un fracaso, porque en la conformación del Estado los judíos perdimos algo de nuestra humanidad y nos convertimos poco menos que en racistas. Según estos historiadores, liderados por Ilán Pappe, los próceres de la independencia serían una banda de asesinos que despojaron a los palestinos de su tierra.
Esas teorías, en muchos casos, se instalaron en el colectivo sionista, dejando lugar a un importante grupo de judíos antisemitas y de pensadores que cuestionan el carácter judío del Estado de Israel.
Esta escuela se instaló fuertemente en varios segmentos de la sociedad israelí, porque durante bastante tiempo esto se transmitió a niños y a jóvenes.
Si bien el post sionismo está en decrecimiento, sigue vivo, y es bueno recordar que sigue existiendo, porque la sociedad judía debe crear anticuerpos.
Pos quiere decir después, y yo creo que Israel asiste al pos, pos sionismo, o sea, estamos saliendo de una etapa en la que intentaron terminar con el sionismo. La realidad de Israel así lo muestra: población en crecimiento, aliá sostenida y la aceptación de Israel como centralidad del devenir judío en el mundo, sin dudas hablan de esto.

– Por último, en lo personal, ¿qué representa Teodoro Herzl?

– El último gran profeta de Israel.

Sin comentarios

Deje una respuesta