Despues del fuerte terremoto de magnitud 7,1 que sacudió este martes fuertemente la Ciudad de México y causó, hasta ahora, 225 muertos, La Cadena Judía de Información Vis a Vis se comunicó con Diego Breitburd, un argentino que reside en México hace 15 años y conformó su familia allá, y habló sobre la tremenda experiencia de haber sentido cómo “se movía todo”. También se refirió a las noticias que llegan sobre el estado del grupo de argentinos y de la comunidad judía mexicana.

  • ¿Cómo están ustedes después del sismo que afectó ayer a México?

Nosotros estamos bien, la verdad que mi familia está bien. Yo estaba trabajando en el centro, que era una de las zonas más afectadas, se movió un montonazo, mi esposa estaba en mi casa, que es una zona un poco más alejada, se movió mucho también. Lo que yo quería saber era cómo estaba mi familia, estaban mis hijos en una escuela, mi hija en otra escuela, rápidamente nos informaron que estaban todos bien, concentrados en zonas de seguridad.

  • ¿Cuántos años hace que vivís en México?

Llegué en el 2002 (15 años).

  • ¿Cómo se constituye tu familia?

Mi esposa es argentina, ella llegó después que yo, nos casamos y mis cuatro hijos son mexicanos. Tengo un hijo de 10 que se llama Ian, el segundo se llama Joaquín y tiene 8, Lara de 6 y la bebé Naomí de 6 meses.

  • ¿Cuál es tu actividad principal en México?

Yo me dedico al comercio, importamos cotillón, artículos de fiesta, tenemos una tienda en el centro.

  • En estos 15 años, ¿viviste algo similar a lo de ayer?

Hubo un sismo en Acapulco que había sido muy fuerte hace 10 años. Lo de ayer nunca lo viví en mi vida, se movió todo.

  • ¿Les pasa por la cabeza irse de México?

Cuando sucede te planteás cómo estar en un lugar que se mueve. Pero a medida que pasan las horas te das cuenta de que todos los países tienen desventajas, en México son los sismos. Pero tiene muchas otras ventajas.

  • ¿Cómo está la gente de la comunidad judía de México, la del CDI (Centro Deportivo Israelita)?

Hasta lo que yo sé no hay víctimas, hay un sólo desparecido que lo están buscando. Con toda la gente amiga que tenemos vía redes sociales nos pasamos la información.

  • ¿Y argentinos?

Tenemos un grupo de 15 o 20 argentinos que también estamos en permanente contacto.

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