En Iom Kipur nos desconectamos de la vida normal y entramos a un espacio de santidad. No comemos ni bebemos, vestimos prendas blancas que simbolizan nuestros orígenes angelicales y pasamos la mayor parte del día rezando. Entonces, antes de que te des cuenta, llega Sucot y te encuentras cantando y bailando, comiendo, bebiendo y pasándola muy bien en la sucá.

¿Cuál es el secreto detrás de este cambio extremo en nuestro enfoque de las festividades? La respuesta está oculta en uno de los fundamentos filosóficos del judaísmo.

Recuerdo que cuando era un joven estudiante mi maestro nos preguntó: “¿Cuánto deben cambiar para que el cambio sea considerado valioso?”. Uno tras otro, los estudiantes sugirieron diferentes formas de medir el éxito en el crecimiento y el cambio interior. Después de unos minutos, el profesor pidió silencio y dijo: “De ahora en adelante quiero que recuerden esto: no existe tal cosa como un cambio pequeño. Todo cambio, incluso en cosas pequeñas, tiene un gran impacto”.

¿Qué significa ser sagrado? A menudo la kedushá (santidad), es malentendida. Existe la noción de que santidad significa estar completamente desconectado de la realidad mundana, que es algo sacrosanto y completamente elevado. Cuando pensamos en una imagen sagrada, podemos imaginar a un monje meditando sobre la cima de una montaña o a una persona desconectada de la rutina cotidiana del trabajo, las computadoras y la tecnología, de cambiar pañales y de cocinar.

Nada podría ser más lejano a la realidad. Ser verdaderamente santo significa estar completa y apasionadamente conectado e identificado con nuestro ser interior, y al mismo tiempo tener la capacidad de expresar esa identidad en nuestra vida diaria.

Lo opuesto a la palabra kódesh (santo), es la palabra jol (mundano). Interesantemente, en hebreo jol también significa arena. ¿Por qué? La arena se diferencia de la tierra porque sin importar cuánta agua utilices para que los granos se unan, siempre continuarán siendo entidades separadas y nunca se conectarán ni fusionarán. Ser mundano significa estar desconectado de nuestro propósito y significado en la vida. Lo opuesto es la santidad, que es la conexión apasionada con nuestra alma, con Dios y con el objetivo global intrínseco de la creación.

En Iom Kipur, dejamos temporalmente al mundo detrás y elevamos nuestro cuerpo hasta el lugar de nuestra alma. Dejamos de involucrarnos en el mundo material al evitar usar calzado cómodo, las duchas, la comida y la bebida, y pasamos la mayor parte del día en búsquedas espirituales. Si bien podríamos considerar a Iom Kipur como la más santa de las festividades, la palabra que eligió Dios para describirla en la Torá es tahará (ver Levítico 16:30), lo que significa limpieza y curación.

Sucot nos brinda la oportunidad de conectar nuestra vida a la verdadera profundidad, belleza y significado.

Sin embargo, en Sucot no llevamos nuestro cuerpo hacia nuestra alma, sino que traemos nuestra alma y nuestra visión purificadas y clarificadas de vuelta a nuestro cuerpo. Debemos preguntarnos: “Después de haber pasado los diez días de arrepentimiento, ¿cómo puedo traer eso a mi vida cotidiana, para que mi vida sea una expresión de mi ser más profundo?” La respuesta a esa pregunta está en la sucá.

La sucá es un lugar donde todo lo que hacemos —desde comer y beber hasta dormir y conversar— se eleva y se santifica, porque lo hacemos en el contexto de una mitzvá, de un mandamiento Divino. La mitzvá de vivir en la sucá nos brinda la oportunidad de ver lo que sería la vida si todo lo que hiciéramos estuviera conectado a la verdadera profundidad, belleza y significado.

La Torá nos enseña que, para ser una persona reamente santa, no debemos huir del mundo y elevarnos hacia el alma, sino tomar el mundo con toda su gloria, identificarnos y llenarlo con la majestuosidad de nuestra singular Divinidad. Este Sucot, tomemos el tiempo necesario para recordar lo alto que llegamos en Iom Kipur y para encontrar formas de canalizar esos momentos hacia nuestra vida cotidiana y elevar incluso las cosas más pequeñas.

Aish Latino

Foto: Archivo

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