El juez argentino Claudio Bonadio citó a diversos políticos oficialistas y opositores para que declaren como testigos en la causa por el presunto encubrimiento de los iraníes sospechosos del atentado contra la AMIA el 18 de julio de 1994.

En concreto, el magistrado recibirá a partir de la próxima semana a una serie de diputados y senadores, actuales y con mandato cumplido, que estaban en funciones cuando en 2013 se debatió y aprobó en el Congreso el pacto entre Argentina e Irán que el fiscal Alberto Nisman aseguró en enero de 2015, pocos días antes de aparecer muerto, pretendía encubrir a los presuntos terroristas.

Bonadio hace así lugar a un pedido de la querella, integrada por familiares de víctimas del atentado, en el que fueron asesinadas 85 personas y sigue impune.

Entre los citados se encuentran los ex diputados Ricardo Gil Lavedra, del oficialista Unión Cívica Radical, Agustin Rossi, del ahora opositor Frente para la Victoria (peronismo kirchnerista), y Federico Pinedo, actual senador del frente gobernante Cambiemos y presidente provisional de la Cámara Alta.

Nisman, cuya muerte sigue sin esclarecerse, era el fiscal de la investigación del atentado, y creía que el acuerdo entre Argentina e Irán que el Gobierno aseguraba era para investigar conjuntamente el atentado buscaba en verdad encubrir a los sospechosos para favorecer el intercambio comercial.

Cuatro días antes de ser hallado en su casa, con un tiro en la cabeza, había denunciado a la entonces presidenta, Cristina Fernández de Kirchner (2007-2015) y otros miembros del Gobierno de ese encubrimiento, que la ex mandataria y su entorno siempre han negado.

El memorándum nunca fue ratificado por Irán y, en Argentina, aunque fue aprobado en el Congreso, posteriormente fue declarado inconstitucional por la Corte Suprema.

La Fiscalía y la comunidad judía atribuye a Irán y a su socio menor, el grupo terrorista chií libanés Hezbollah, la planificación del atentado, que fue el segundo contra objetivos judíos en Argentina, después de que 29 personas murieran en 1992 al explotar una bomba frente a la embajada de Israel en Buenos Aires, que también sigue sin esclarecer.

 

Vía Aurora

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