Mientras el fiscal Eduardo Taiano está evaluando punto por punto el informe que le entregó la junta interdisciplinaria de la Gendarmería Nacional para decidir si pide el cambio de carátula de la causa por la muerte de Alberto Nisman de “muerte dudosa” a “homicidio”, el diario argentino Clarín publicó por primera vez extractos del informe final que revelan el paso a paso de cómo asesinaron al fiscal.

Si bien el informe está bajo secreto de sumario y cada copia entregada a las partes tiene una letra con una marca de agua en cada hoja para evitar filtraciones, fuentes judiciales revelaron a Clarín los textuales más importantes de la pericia firmada por 28 expertos de la Gendarmería.

El arma

Sobre el proyectil de la pistola Bersa 22 dice, por ejemplo, que “la trayectoria interna en la zona de la cavidad craneana va de atrás hacia adelante y de derecha a izquierda y ligeramente de abajo hacia arriba”. “El orificio de entrada se encuentra ubicado a 3 centímetros por encima de la implantación del pabellón auricular derecho y a 0,7 centímetros por delante en la región palietotemporal”, consigna.

Sin tendencias suicidas

En respuesta a preguntas de las querellas de la viuda de Nisman, la jueza Sandra Arroyo Salgado, y su madre Sara Garfunkel, y de la defensa de Lagomarsino, el informe confirma los golpes que sufrió antes de morir. Aclara que “no se ha podido tener el peritaje de autopsia psicológica por carecer de elementos… no se ha arriba a diagnóstico de personalidad por carecer de antecedentes. No obstante, el grupo de personas no es posible deducir que padecía de un síndrome o trastorno psíquico asociado a una conducta autodestructiva”.

Drogas y ketamina

En otra parte del informe, se revela que “el análisis toxicológico sobre el pool de vísceras se detectaron cafeína, alprazolan, clonazepan y ketamina. Respecto de la ketamina se puede afirmar que el mismo se hallaba en anestesia disociativa siendo su voluntad abolida pero con conservación de su tono muscular lo cual habría facilitado el posicionamiento de la víctima dentro del baño para su posterior maniobra homicida mediante el mecanismo denominado sumisión química”.

Hay un apartado titulado “administración de la ketamina”. Allí dice que “con relación a dicha sustancia se podría atribuir a la ketamina que fue usada luego de la reducción sin poder determinar con exactitud la vía de la administración”

El disparo y los victimarios

De los informes periciales de las policías de Salta y Buenos Aries “esta junta interdisciplinaria infiere que el doctor Nisman no utilizó las manos para el disparo que le provocó la muerte violenta. En el subtítulo “planeamiento de la dinámica más probable del hecho” se afirma que hubo 2 victimarios. “Uno manipula el arma y otro asiste y manipula el cuerpo de la víctima. El victimario 2 junto al cuerpo con vida de la víctima lo posiciona con la pierna derecha apoyada en el piso y la izquierda flexionada, rodilla a tierra con el torso erguido ubicado frente a la bañera próximo con su hombro derecho al vanitory y sobre la alfombra, al mismo tiempo, el victimario 2 se ubica en cuclillas sobre el lateral izquierdo apoyando en flanco izquierdo de Nisman, sujetando por las axilas a modo de abrazo”.

Más adelante, el informe puntualiza que “el victimario 1 que oficia de tirador se ubica parado y por detrás del doctor Nisman próximo al vanitory quien con su mano izquierda tomaría del cabello de la víctima y sosteniendo el arma con la mano derecha apoya la boca del cañón en la zona parietotemporal derecha generando la trayectoria establecida efectuando el disparo y la eyección de la vaina”.

La puesta en escena

El informe dice que al mismo tiempo del disparo “se produce la lesión y provoca la expulsión en forma de retro proyección de la sangre que genera los patrones hemáticos hallados en el vanitory luego de la acción realizada. El victimario 1 se dirige a la puerta del baño y ubica el arma en el sector donde fuera hallado abandonando el recinto y cerrando la puerta. Inmediatamente luego del disparo y mientras el victimario 1 se aleja del vanitory el victimario 2 se posiciona por detrás de la víctima sin soltarlo. Producto de la manipulación genera los patrones hemáticos de caída vertical sobre el borde de la mesada, las manijas de las cajoneras, pierna izquierda en las prendas de vestir de la víctima y la alfombra seguida ubicada a la víctima de espaldas a la puerta y frente al espejo procede a lanzar hacia atrás el cuerpo”, asegura el informe de la Gendarmería.

“Durante la dinámica de la caída hacia atrás del cuerpo la fuente sangrante generaría los patrones hemáticos hallados en la zona interior de la puerta y aproximadamente a 60 centímetros de altura para luego impactar en la zona próxima a la puerta de acceso, generando patrones hemáticos en la zona baja, piso, zona de videt y zona circundante”, añade. “Continuando la acción desarrollada el victimario 2 procede a la manipulación del cuerpo”. En definitiva, “los integrantes de esta junta interdisciplinaria se encuentran en condiciones de concluir que la muerte violenta de quien fuera en vida Alberto Nisman se trató de un homicidio”.

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