Desde hace varios siglos la presencia judía en instituciones astronómicas y científicas ha sido de conocimiento popular. No en vano fueron los judíos los primeros astrónomos reconocidos de la Edad Media y Oriente; los principales cartógrafos, navegantes e inventores de instrumentos ópticos. Las estrellas y los astros están en nuestra cultura desde nuestros orígenes ya que son la luna, las estrellas y el movimiento de las mismas quienes marcan los ciclos de nuestras celebraciones.

Ahora si bien, aunque la presencia de judíos en la NASA y la astronomía global moderna es clara muchas veces el judaísmo de las personas que participan en expediciones espaciales no es marcado o evidente, varios astronautas no muestran rasgos de que su judaísmo los determine. Sin embargo, ha habido momentos en la historia de la astronomía en que astronautas y científicos judíos han hecho explícita su tradición, ya que ésta es parte medular de sus vidas. Una forma de hacerlo es llevando al espacio artículos religiosos judíos (artículos de judaica). A continuación les presentamos las historias de cinco astronautas que en distintos momentos que han viajado al espacio con objetos judíos. Esperamos les guste.

GREGORY CHAMITOFF

Viajo al espacio en mayo del 2008 y colocó dos mezuzot (objetos que se colocan en el dintel de la puerta de una casa judía) en su habitación de la Estación Espacial Internacional. Chamittoff hizo esto en memoria a varios astronautas judíos que se han aventurado a expediciones. Las mezuzot que llevaba fueron diseñadas por Laura Cowan con motivos espaciales y hacían un tributo a la primer nave espacial que llego a la luna Apollo 13. Chamitoff, al llevar las mezuzot afirmó que era una forma de rodearse de su casa mientras estaba en el espacio, afirmó que esos objetos contenían lo que más amaba en el mundo: el judaísmo y el espacio.

JEFFREY HOFFMAN

Este hombre dedicado llevó consigo múltiples objetos judíos en las distintas expediciones que ha realizado al espacio. Por lo que más se le conoce es por haber sido el primero en llevar un rollo de Torá al espacio, lo hizo durante la expedición que realizó en 1996 a bordo del tren espacial Columbia. El rollo estaba envuelto en el tallit (manto de rezo) de su abuelo. La explicación que el astronauta dio a su acción fue la siguiente: “A donde quiera que los judíos han viajado, han llevado a la Torá con ellos.” Dijo sentirse orgulloso de demostrar “que uno puede adoptar los valores tradicionales judíos, y al mismo tiempo adentrarse en las fronteras más novedosas de la existencia humana.”

DAVID WOLF

En 1993 a bordo del Columbia viajó durante cuatro años hasta que finalmente vivió en la estación espacial Mir. Llavaba consigo varias un shofar (cuerno que se toca en Rosh Hashaná), una menorá y un dreidel (pirinola de Janucá). No pudo prender su menorá dado a que prender fuego es una de las cosas más peligrosas que alguien puede hacer a bordo de una nave espacial. Sin embargo, él la llevaba porque le producía un sentimiento de seguridad. Sin embargo, aunque pasó ese Janucá sin luces, se divirtió mucho con su dreidele que gracias a la falta de gravedad llegó a girar a una velocidad mayor de 25,000 millas. Ayunó en Yom Kipur, pero no estaba seguro de en que momento terminarlo, ya que veía el amanecer cada 90 minutos.

ILAN RAMON

Es uno de los astronautas judíos más famosos de nuestros tiempos. Su fama la ganó por haber sido el primer israelí en salir al espacio sideral. Fue también el primero en pedir que comida kosher para realizar su viaje y consejos de rabinos con respecto a la observancia de Shabat mientras se está en órbita. También buscó que se diseñará una copa de kidush adaptada a gravedad cero para poder hacer los ritos de Shabat.

Al salir llevaba consigo un sefer Torá que había sido cuidado y escondido en medio del campo de concentración de Dreslev por el rabino principal de Holanda. El rollo había sido dado a Yochaim Josef el día de su bar mitzvá de manos del mismo rabino. Ese día entre los horrores del Holocausto le había enseñado a leer de la Torá y le había explicado la persahá (porción de Torá) que correspondía. Antes morir en los crematorios el rabino le había pedido a Yochaim que cuidará de la Torá y una vez libre contará su historia.

Cuando Ilan Ramon se lo pidió para colocarlo en la estación intergaláctica Yochaim pensó que por fin había cumplido con su palabra. El hecho de que el rollo viajara al espacio representaba para él “la capacidad del pueblo judío para sobrevivir a pesar de todo y a pesar de los momentos horríficos, los días negros, ser capaz de encontrar la esperanza y la fe en el futuro.”

Ilan Ramon murió junto con toda la tripulación del Columbia al regreso en 2003.

GARETT E. REISMAN

En tributo a Ilan Ramon llevó un recuerdo de su viuda.

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