Israel calificó a una manifestación de extrema derecha que tuvo lugar en Varsovia como “una marcha peligrosa de elementos extremistas y racistas” e instó a las autoridades polacas a actuar contra los organizadores.

La marcha del Día de la Independencia de Polonia fue organizada por grupos que tienen sus raíces en grupos nacionalistas radicales, anteriores a la Segunda Guerra Mundial, y antisemitas.

Participaron alrededor de 60.000 personas, incluidas familias con niños, pero también jóvenes portando pancartas con mensajes que incluyen “Una Europa blanca de naciones hermanas”.

Algunos participantes corearon consignas antisemitas como “Polonia pura, Polonia libre de judíos”, “Judíos fuera de Polonia” y “Fuera los refugiados”.

Varios participantes llevaron la Cruz Celta, un símbolo de supremacía blanca, y los manifestantes también hablaron en contra de los musulmanes.

Los participantes marcharon bajo el lema “Queremos a Dios”, palabras de una vieja canción religiosa polaca que el presidente estadounidense Donald Trump citó durante una visita a Varsovia a principios de este año. Los oradores hablaron de oponerse a los liberales y defender los valores cristianos.

Alrededor del 90% de los judíos polacos fue asesinado durante el Holocausto. Hoy en día, se dice que la comunidad es menor de 10.000 miembros.

El vocero del Ministerio de Relaciones Exteriores de Israel, Emmanuel Nahshon, declaró a la agencia Associated Press: “Esperamos que las autoridades polacas actúen contra los organizadores. La historia nos enseña que las expresiones de odio racista deben ser tratadas rápida y decisivamente”.

Además, Nahshon tuiteó que la marcha desmintió “a cualquiera que piense que el odio a los musulmanes protege a los judíos”.

El Ministerio de Relaciones Exteriores de Polonia dijo en respuesta que condena enérgicamente las ideas racistas, antisemitas y xenófobas, pero insistió en que la marcha del fin de semana fue en gran parte una expresión de valores patrióticos.

El ministerio dijo que la manifestación fue “una gran celebración de los polacos, que difieren en sus puntos de vista, pero están unidos en torno a los valores comunes de libertad y lealtad a una patria independiente”.

Subrayando su oposición al extremismo, el ministerio recordó que se había opuesto a una visita a Polonia de Richard Spencer, el principal intelectual nacionalista blanco estadounidense.

Originalmente, Spencer había asistido a una conferencia en Varsovia un día antes de la marcha, pero fue retirado del programa después de que el ministerio dijera que no lo quería en el país.

 

Vía Aurora

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