Ajedrez, antisionismo y otras yerbas

Cuando te preguntan que es el antisionismo, no se me ocurre otra forma de explicarlo que con esta noticia. Un evento deportivo y cultural como el mundial de ajedrez realizado en Arabia Saudita. Todos los deportistas pueden participar según las reglas establecidas por la federación. No importa si uno viene de un país gobernado por derecha, izquierda, liberales, neoliberales, comunistas o populistas.

No obstante a lxs ajedrecistas israelíes no le permitieron participar por negarles la visa tan solo por ser israelíes.

El antisionismo no cambia por el tipo de gobierno que exista en Israel. No cambia si Israel ofrece más o menos veces la paz. No cambia si en Israel hay más pacifistas que en todo Oriente Medio o personas más preparadas para defenderse en la guerra. Si Israel se defiende de ataques o busca alcanzar acuerdos. Tampoco por la forma de ser de los Israelíes que excluyen.

El antisionista, en este caso Arabia Saudita, no le importa nada de eso. Quizás a su nuevo príncipe, más moderno, le hubiese gustado invitar a Israel, pero su entorno no lo permitía. Lo único concreto es que israelíes fueron expulsados por ser tan solo israelíes. Lo mismo que sucedió durante tantos siglos cuando excluyeron y excluyen a personas por su color de piel, nacionalidad, pertenencia étnica, cultural o religiosa. Lo que hicieron con los negros, los judíos, los gitanos en el pasado, ahora sucede en Arabia Saudita. Y frente a todo eso, 70 países decidieron participar, de la misma manera que tantos otros lo hicieron en los juegos olímpicos de Munich organizados por el nazismo.

 una, la última campeona mundial de ajedrez, la ucraniana Anna Muzychuk, demostró que puede ganar mucho más que competencias deportivas. A fuerza de perder el título, fue la única que se negó a participar en repudio a los organizadores.

A veces, los verdaderos trofeos no los da ninguna federación, tan sólo la pura convicción de hacer lo correcto.

Autor: Uriel Aiskovich

Politólogo-Director Ejecutivo en Fundación Altneuland, Director general en Shagriria y Director en Centro Hebreo IONA

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