El nombre de Jorge Julio López fue evocado muchas veces a lo largo de 2017, sobre todo como réplica ante los reclamos por la aparición de Santiago Maldonado, el artesano que apareció muerto después de un operativo represivo de Gendarmería Nacional sobre la Ruta Nacional 40, en Chubut. Poco se lo nombró, en cambio, cuando se le concedió prisión domiciliaria a Miguel Etchecolatz, el represor en cuyo juicio declaró López como testigo antes de convertirse en un desaparecido en democracia, el 18 de septiembre de 2006.

Rubén López, hijo de Jorge Julio, cuestionó el beneficio otorgado al exjefe de la Brigada de Investigaciones de la Policía Bonaerense durante la última dictadura cívico-militar. “Es como dejar libre a Hitler”, planteó, y aseguró que al enterarse de la decisión judicial sintió “bronca, dolor e impotencia”.

“Es como dejar libre a Hitler. Etchecolatz es un enano fascista hijo de Hitler. No se cómo calificarlo de otra forma para no decirle hijo de mil puta. Descargar la bronca es lo único que puedo hacer”, enfatizó López.

Rubén apuntó luego contra Etchecolatz: “Él fue partícipe de los tormentos que recibió mi padre y comandó el operativo de secuestro” en la dictadura. Y denunció que “todos creemos que fue el ideólogo” de su desaparición.

Fuente: Perfil

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