El primer ministro de Japón, Shinzo Abe, honró a Chiune Suhigara, un diplomático japonés al que se le atribuye haber salvado a unos 6.000 judíos de una muerte casi segura en 1940 en una visita al antiguo consulado japonés en Lituania.

Chiune Sugihara – Foto Wikipedia

Chiune Suhigara estaba sirviendo como cónsul japonés en Kaunas, entonces capital de Lituania, cuando desobedeció a sus superiores y emitió visas japonesas a los judíos que huían de la Polonia ocupada por los nazis, a pesar de que su país era un aliado de la Alemania nazi.
La visita de Abe a Lituania, la primera de un primer ministro japonés, se produce en momentos en que Japón busca una mayor cooperación con países como China, un antiguo adversario en la Segunda Guerra Mundial, ante las crecientes tensiones por los programas nucleares y de misiles de Corea del Norte.
“La acción valiente y humanitaria del Sr. Sugihara nos proporciona una guía sobre cómo debemos sobrevivir en este mundo, donde el orden internacional basado en el estado de derecho se enfrenta a diversas formas”, dijo Abe a la prensa.
“Trabajó lejos de Japón y en circunstancias muy difíciles, pero tenía una fuerte creencia como diplomático japonés y salvó a muchos judíos”, agregó Abe después de visitar el antiguo consulado y sentarse en el escritorio de Sugihara.

Japón tuvo a varios de sus antiguos líderes condenados y ejecutados por un tribunal aliado como criminales de guerra después del final de la Segunda Guerra Mundial.
Tanto China como Corea del Sur han pedido a Japón que haga frente a su pasado en tiempos de guerra después de que Abe enviara una ofrenda a un altar a los muertos de guerra en agosto pasado, el aniversario de la rendición de Japón.
Sugihara fue nombrado como “Justo entre las Naciones” por el museo Yad Vashem de Israel, entre unas 22.000 personas honradas por ayudar a los judíos a evitar la muerte en el Holocausto nazi.
Emitió miles de visas de tránsito japonesas a los refugiados judíos en julio y agosto de 1940, abriendo una ruta para que escapen a través de Rusia a Japón. Su carrera diplomática fue interrumpida después de la guerra y sus acciones permanecieron en gran parte desconocidas en Japón durante décadas después de que el conflicto terminó.
La mayoría de la población judía de Lituania -cerca de 200.000 personas- fue asesinada a tiros en los primeros meses después de que la Alemania nazi ocupó su territorio en junio de 1941, poniendo fin a siglos de la próspera cultura judía local.

Fuente: Aurora

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