Osvaldo Ofman, presidente del Club Náutico Hacoaj, dialogó en exclusiva con la Cadena Judía de Información Vis a Vis y habló, en el inicio de su segundo y último año de su mandato, sobre el ADN que lo llevó a aceptar el cargo (es hijo de Juan Ofman Z`L, uno de los dirigentes más importantes que tuvo la comunidad judía argentina), su deseo de brindarle  “felicidad” al socio de Hacoaj, un objetivo propuesto al asumir.

Dueño de una extensa trayectoria como deportista, director técnico y también dirigente, está convencido de que lo importante es darle las herramientas necesarias al socio del club para su bienestar y, tal como sucede en el fútbol, armar un equipo de trabajo donde cada uno sepa lo que tiene que hacer “dentro de la cancha” para poder lograr los objetivos propuestos.

– ¿Qué significa el legado de la familia Ofman en Hacoaj, que después de haber recorrido distintos cargos en el club, hoy llegás a ser presidente?

La síntesis sería “el ADN manda”. Uno a veces piensa que el ADN no tiene incidencia como parece pero, al final de la historia, sin dudas que la tiene.

– ¿No se puede soslayar que tu papá es un “prócer” en Hacoaj,  además de que como dirigente comunitario es uno de los más importantes de la historia de la comunidad judía argentina? ¿Eso te llevó a seguir sus pasos? Porque inicialmente no era tu intención…

A veces las cosas se van desarrollando un poco inesperadamente, y aunque uno piense que no va a seguir ciertos caminos, termina siguiéndolos y lo importante de todo es estar conforme o no de hacerlo. Y la verdad que al día de hoy estoy muy conforme por el camino elegido. La filosofía de la elección tiene que ver con devolver y creo que estamos devolviendo lo que recibimos, de los que nos precedieron y por supuesto al club que nos formó.

– Se ve un cambio en la imagen de uno de los clubes más importantes no sólo de la comunidad sino a nivel nacional, ¿con qué Hacoaj te encontraste y qué Hacoaj es hoy, a un año de tu asunción?

Si hay algo que permite explicar fácilmente las cosas es el fútbol. Eso me sirve para aclarar situaciones y entender cada una de ellas, así uno puede aplicar lo que aprendió y desarrolló justamente en el deporte que me formó y ocupó gran parte de mi vida: armar equipos, poner objetivos claros, reglas de juego, entrenar mucho, trabajar mucho, ser claro en los conceptos para que el equipo te entienda con facilidad, cómo estamos, hacia dónde vamos, en qué tenemos que mejorar y cómo hacerlo. Cuando asumí dije “no vengo como presidente, vengo como director técnico”. De hecho, no uso la oficina de presidencia, uso un salón en donde realizamos las reuniones con el equipo. Y todos los días una reunión distinta: los lunes con un área, los martes con otra y así todos los días. Igual que el fútbol: un día con los arqueros, otro día con los defensores y así sucesivamente. Pero para lograr todo esto tenés que tener dirigentes/jugadores con ganas de crecer, de mejorar. Si estoy orgulloso de algo es de haber encontrado en la gente que trabaja conmigo esas virtudes, sin ninguna duda.

– Si uno ingresa en las redes sociales o en la web de Hacoaj encuentra muy seguido la palabra “felicidad”. ¿Por qué?

Nosotros al principio, cuando asumimos, pusimos la palabra “felicidad” como un objetivo, como una línea hacia donde teníamos que dirigirnos.  Apuntamos a que los socios de Hacoaj sean cada día más felices. Tal vez era un poco exigente ese objetivo, pero nos sirvió a nosotros mismos ponernos la vara alta. De todos modos, después de un año, creo que lo estamos logrando. La felicidad del socio de Hacoaj es la “zanahoria” que nos propusimos para “pelear el campeonato”.

– Hacoaj siempre fue vanguardia en el aspecto deportivo de la comunidad: juega torneos de AFA y muchos de sus deportistas trascendieron la comunidad, como hoy lo está haciendo de manera brillante a nivel mundial Diego Schwartzman. ¿Es una política institucional la búsqueda de la excelencia deportiva?

Es una circunstancia en nuestra gestión, no podemos nosotros atribuirnos algo que se viene haciendo desde hace muchos años en Hacoaj,  tratando de generar la mejor calidad de deportistas en cada una de las disciplinas. Disfrutamos el éxito del Peque (Schwartzman) como el de Karina Wilvers en Remo, o las chicas que juegan en Las Leonas (Selección Argentina de hockey femenino), que nos han llenado de medallas y de satisfacción, pero no nos pusimos como objetivo único ganar medallas y salir campeones. Aunque buscamos la excelencia deportiva, no descuidamos lo social y el contenido judío. Estamos trabajando en todas las áreas, no sólo en obtener campeonatos y ganar la mayor cantidad de medallas posibles, sino en formar grupos, socios que practiquen deporte y brindándoles las herramientas para poder hacerlo y en el mejor nivel de felicidad posible.

A fin de año termina tu mandato, ¿qué soñás para Hacoaj en el 2019?

Espero encontrar a Hacoaj en el 2019 manteniendo y transitando esta ruta de renovación, de cambio y de vara alta en cada uno y en cada nivel de los componentes de Hacoaj, con renovación dirigencial y acompañado, esto es muy importante decirlo, como están hoy, por los ex dirigentes del club. Están trabajando codo a codo los dirigentes actuales con los anteriores, sin ningún conflicto ni inconvenientes y todos sentados en esta misma mesa donde estamos ahora. Víctor Vaisman, Ricardo Furman y Alejandro Filarent están permanentemente colaborando y poniendo el hombro, y estaría muy mal de parte mía no subrayarlo. Es una de las cosas que más me emociona, produce felicidad poder contar con el apoyo de quienes nos precedieron.

– Fuiste un deportista y un DT prestigioso, no sólo en Hacoaj sino también en la Selección de Faccma, y estás llevando a cabo una gestión exitosa como presidente del club, ¿dónde te ves vos en el 2019?

(Risas) Mirando algún deporte en algún lugar del mundo, eso es lo que más me gusta. Estaría muy feliz si podemos dejar el club recuperado, renovado, remotivado. Todavía hay mucho por hacer y con un grupo de dirigentes motivados para seguir esta línea. Creo que lo estamos logrando. Tenemos récord de voluntarios participando en todas las reuniones, tenemos récord de jóvenes queriendo participaren todas las áreas. Mi éxito sería que cuando yo deje el cargo haya un grupo de dirigentes jóvenes preparados para seguir el mismo camino.

Sin comentarios

Deje una respuesta