Esa es la conclusión de un estudio realizado por Dany Bahar y Natan Sachs, dos investigadores de la Brookings Institution, con sede en Washington.

“Una mirada a los datos del comercio internacional sugiere que las exportaciones israelíes han evolucionado para ser más exclusivas y de mayor calidad, lo que implica que los productos israelíes no pueden ser sustituidos tan fácilmente por los consumidores”, escribieron.

“Esto significa que boicotear exitosamente las exportaciones israelíes sería mucho más difícil hoy en día”, agregaron.

Una razón clave es que las exportaciones israelíes tienen en cuenta los bienes diferenciados, como los chips informáticos especializados, que no son fácilmente sustituibles por otro producto.

En 2015, aproximadamente la mitad de las exportaciones israelíes se encontraban en la categoría, un aumento de alrededor de 15 puntos porcentuales desde 1985, dice el estudio.
Bahar y Sachs también descubrieron que los datos sobre la calidad de exportación mostraban que en 2015 el 40% de los productos estaban por encima del estándar mundial medio, lo que también los hace más difíciles de sustituir.

Finalmente, estimaron que el 40% de las exportaciones israelíes son bienes intermedios que entran en productos finales y los consumidores no pueden identificarlos fácilmente.
En comparación, en base a datos estimados en la década de 1990, el 60% de las exportaciones de Sudáfrica eran bienes homogéneos que eran fácilmente sustituibles y alrededor del 70% tenían una calidad mundial inferior a la mediana.

Bahar y Sachs advirtieron, sin embargo, que el turismo, los productos agrícolas, los productos manufacturados simples y algunos servicios podrían ser vulnerables a un boicot.

Fuente: Aurora.com

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