Tras la decisión de la Comisión de Acusación del Consejo de la Magistratura y del gobierno nacional de no destituir del cargo al juez federal Daniel Rafecas, el diputado nacional por Cambiemos y uno de los denunciantes del letrado, Waldo Wolff, escribió un texto más extenso, que el publicado en las redes sociales, que círculo entre sus allegados por Whatsapp en el cuál aseveró tener bronca y tristeza. También comentó  que la sanción económica a Rafecas por las amenazas telefónicas contra él “es una deuda personal saldada” que se había “autoimpuesto” ante su hijo.

En la red social Twitter, que es muy utilizada por el diputado nacional, escribió tres tweets en el que afirmó que volvería a denunciar al juez Rafecas, incluso a sabiendo el actual resultado, y remarcó: “Que cada uno se haga cargo de lo que hace”.

A continuación el texto completo:

Hoy en el Consejo de la Magistratura salvaron al juez Rafecas del pedido de juicio político que le habíamos hecho un particular, la diputada Carrió y yo.
En mi carácter de ciudadano de la república respeto la decisión y felicito al juez por haber sido absuelto de los cargos que lo llevaban a juicio político.
Pero lo legal no es siempre lo legitimo. Algunos dicen que no se puede juzgar a los jueces por los contenidos de sus fallos siendo los fallos los instrumentos por los cuales se expresa un juez.
Con ese criterio no se debería juzgar a los policías por su accionar ni a los médicos por el propio utilizando algunos ejemplos que hoy están vigentes.
Pero aun asi, entiendo que el caso del pedido de juicio político al juez Rafecas no encuadra dentro de la categoría “juzgar a un juez por su fallo”, ya que en este caso el pedido se sustenta en que quienes lo denunciamos entendemos que el se negó a investigar en una causa que una vez abierta estaría mostrando la existencia de una variedad de delitos tan disímiles como gravísimos que hoy contiene a 12 personas procesadas, 4 con prisión preventiva y una ex presidente con pedido de desafuero por encubrimiento agravado del atentado a la AMIA.
Quiere decir que aunque las personas que integran las instituciones que conforman la ley hoy legislen que algo es legal, esto no quiere decir que la historia no puede llegar a encargarse de mostrar algún día un resultado diametralmente opuesto al conseguido el día de hoy.
Galileo fue condenado por decir que la tierra giraba alrededor del sol.
Por otra parte, el Consejo de la Magistratura sí lo sancionó con una multa y un apercibimiento grave al juez Rafecas por haberme llamado por teléfono para hostigarme e intimidarme después de haber criticado su fallo en un programa de televisión.
Con esta sanción queda saldada una deuda personal que me autoimpuse ante mi hijo, quien estaba conmigo mientras el juez me amenazaba por teléfono. Me comprometí a demostrarle que ante la defensa de convicciones no hay intimidación que valga.
Como dicen mis primos bosteros “esa mancha no se borra nunca más”.
El juez Rafecas se cuidara de ahora en más de no amedrentar a quienes critican sus fallos públicamente.
Pero esta deuda saldada no alcanza para atemperar la tristeza y la bronca que tengo hoy.
Y sé que hay muchos que la comparten conmigo. Cuando fui amenazado en el año 2015 decidí involucrarme en política para intentar cambiar desde adentro tantas de las cosas que muchos criticábamos desde afuera.
Y el mejor homenaje a esa escencia de mi compromiso con el cambio es hacerme cargo de la bronca y la tristeza y poner la cara siempre. Y dar la cara, aunque esté apenado.
Incluso y sobre todo en los momentos en que muchos de quienes actúan en política deciden esconderse.
Mi compromiso sigue intacto y seguiré trabajando desde adentro por una país mejor.
Hice lo que pude. No alcanzó. Volvería a hacerlo.
Gracias a los que acompañan siempre. WW

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