Comparación de la Shoa en Polonia e Italia

Luego de la decisión del gobierno  polaco de  que es un delito culpar  a Polonia y a los polacos  de los horrores de la Shoa en ese país;  es muy interesante comparar lo sucedido  en Polonia y en Italia  durante  la ocupación nazi.    Las diferencias son abismales.   Si bien    hubo en Polonia casos  de protección y ayuda a los judíos por parte de los polacos  ,  pero fueron hechos aislados , muchas veces   se trató  de esposas  o esposos cristianos que escondieron a sus conyuges  judíos,   pero a diferencia de lo sucedido en Italia , no hubo una oposición generalizada  de la población  a las  medidas de aniquilación total de la población judía de Polonia, de hecho  muchos fueron complices de los nazis .    Los números aterran  :  Aquellos judíos que no escaparon a la zona soviética antes de que llegaran los nazis  fueron masacrados en su  casi totalidad . Los niños, los ancianos, los enfermos  fueron gaseados inmediatamente de su llegadas a los campos  y aquellos que eran jóvenes y fuertes explotados   hasta desfallecer  , hambreados sin piedad , la menor trasgresión se castigaba con la muerte .  El frio invierno polaco, el  tifus y otras enfermedades hicieron el resto .  El resultado fue que de los   3.000.000  de judíos   polacos   hoy no quedan más que unos  pocos  miles. El judaísmo ha muerto en Polonia. Ello   por un antisemitismo de siglos del pueblo polaco. Esa verdad la repitieron y la repiten los sobrevivientes o sus hijos y lo seguirán haciendo  por muchas generaciones  , le guste o no  al Gobierno derechista  polaco. Dudamos que haya   muchos  judíos polacos o descendientes  que sientan amor por Polonia.

Veamos que distinta fue la situación en Italia:    El celebre historiador  y escritor veneciano ,   Ricardo Calimani  en su  obra “ Historia de los Judios de Roma”  afirma   que el 85% de los 50.000 judios   que había  Italia antes la segunda guerra mundial  se salvaron del Holocausto o Shoa  y que solo un 15% fue exterminado en los campos  de los nazis. Todo  esto  fue posible porque el pueblo italiano nunca fue   antisemita. Los judíos de Italia ,   a diferencia de lo que sucedió  en Polonia, llegaban a los más altos puestos del ejercito de la armada  , al parlamento  y aun a las filas del partido fascista  Los Judios se  se consideraban ciudadanos italianos como sus compatriotas cristianos.  Cuando Italia sufría las  sanciones de las otras Potencias por la invasión a Abisinia, los rabinos desafectaban los objetos de cultos de muchas sinagogas y entregaban el oro que Musolini le pedía al pueblo,   Durante la guerra la situación fue cambiando radicalmente.  Poco a poco  Musolini se volvió un vasallo, un títere  de los nazis  y también dicto leyes racistas  pero nadie las tomo en serio, si bien muchos tuvieron que emigrar al perder sus trabajos en universidades   y otras entidades estatales . Nunca hubo deportaciones mientras Musolini estuvo en el poder .    Los nazis estaban furiosos porque donde estaban los italianos y sus ejércitos  había protección para los judíos, eso sucedió  no solo en   Italia, sino en  Croacia y otras  areas de lo que  después  sería Yugoslavia. También en las zonas   ocupadas por los Italianos en las Islas y en territorio  continental   Griego. En Niza y la parte ocupada por los italianos en el  sur  de  Francia. Nosotros eramos niños   después  de la guerra  cuando empezaron a llegar los  sobrevivientes  y todos relataban que estar  en los territorios  italianos , era una garantía  de salvación   . Somos testigos   y podemos dar fe de esto . Todo cambio cuando cayó  Musolini , italia se separó del Eje  y los nazis toman el poder. Ahí comenzaron  las deportaciones , que fueron terribles  pero  que  el pueblo italiano  con el Papa a la cabeza redujo a su minima expresión . En Roma los Jefes de la Gestapo  llamaron a los lideres de la Comunidad Judía y les exigieron 50 kilos de oro  como condición para no deportar  a los judíos. La comunidad no logró juntar tamaña cantidad y    el Vaticano   presto 35 kilos con la salvedad que lo podrían devolver cuando la situación mejorara. A pesar de ello en el caluroso mes de  Octubre del 43 comenzaron las deportaciones  , principalmente en Roma.   Pero ya  la mayor parte de los judíos se habían escondido en casas de amigos cristianos o en los conventos, casas religiosas , etc. del Vaticano que gozaban de extraterritorialidad .   Alrededor  de 1022 personas fueron deportadas de Roma, muchos  niños y ancianos  , gente que no pudo  o no supo esconderse.  A la llegada   a Polonia se les preguntó quienes  podían caminar a pie uno  o dos kilómetros hasta las nuevas instalaciones. Alrededor de 150  contestaron que sí y el resto , los que tenían niños o eran ancianos o débiles   dijeron que preferían que los llevaran en vehículos . Los que pidieron ser traslados  fueron inmediatamente gaseados, entre ellos tres hermanas de más de 80 años de apellido Chemaia  tías abuelas del marido de mi hermana. Ellas no tuvieron la suerte de la familia de un cuñado de mi esposa  que junto con sus padres se había escondido en una granja cerca de Milan  , ni siquieran  tenían nacionalidad italiana , porque eran turcos  sefardíes   e Italia se rige por ius sanguinis. Italianos o extranjeros residentes en Italia fueron escondidos, salvados  gracias a un pueblo  noble que se opuso tenazmente a los genocidas  . Ricardo Calimani   señala que de los  150  jóvenes judíos  que  fueron seleccionados para los trabajos forzados solo volvieron a Italia 14 hombres y una mujer, Settimia  Spizzichino  liberada de Belgen Belsen el 15 de Abril de l945 . Nuestra familia cercana llego a l Argentina a principios del siglo 20 , mucho antes de la Shoah, seis generaciones ya en el país pero  seguimos manteniendo la ciudadanía italiana, además de la Argentina y estamos orgullosos de pertenecer  pueblo que supo oponerse contra la siniestra maquinaria nazi  a la diferencia de lo sucedido en Polonia   donde la familia de mi esposa Mina Alterman , de origen polaco y ucraniano que quedo en tierras ocupadas por los nazis  fueron exterminadas en su totalidad. Les enseñamos todo esto   a nuestro nietos  para  que   cuando algún malnacido niegue   el holocausto cuenten lo que les transmitimos  y lo mismo le pedimos al lector de estas líneas.

Dr Hector Aleandri.

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