El Secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación, Lic. Claudio Avruj, dialogó en exclusiva con la Cadena Judía de Información Vis a Vis sobre la presentación que realizará su organismo en conjunto con el Club Naútico Hacoaj y la Organización Hebrea Argentina Macabi de “El partido que no fue” el jueves 5 de abril a las 19:30 en el Centro Cultural de la Memoria Haroldo Conti, con entrada libre y gratuita.

“Cuando estuve en el campo de concentración de Auschwitz, a través de Marcha por la Vida, no me voy a olvidar que había una espacio muy grande, el lugar previo antes de pasar a la sala de trabajo, un sector dedicado a fotografías de las personas que eran engañadas por los nazis asegurándoles que en los campos iban a tener una vida mejor. Allí hay toda una exposición de miles de fotos donde dan testimonio de lo que era la vida antes de la Shoá. Entre las cientos de fotografías, hay algunas de jóvenes jugando para equipos de fútbol. Por eso, cuando me presentaron este proyecto, recordé aquellas fotografías de Auschwitz y me identificó a mí con mi equipo de fútbol al cual pertenezco hace más de 20 años, Macabi, y también me devolvió la imagen de mis hijos con sus equipos de fútbol. El Estado argentino debía tomar este proyecto porque es la manera más fuerte de rendir tributo y de comprender que las desgracias nunca son ajenas, siempre son de todos y nos involucran a todos. Ponerse en el lugar del otro es la mejor manera de educar y sensibilizarse para la educación”, afirmó Avruj.

El proyecto al que refiere el secretario de Derechos Humanos y Pluralismo Cultural de la Nación es el que le presentaron tres hombres identificados con el deporte macabeo: Marcelo Katz, Fabián Veretnik y Leandro Witlis, llamado “El partido que no fue”.  Este grupo de personas viene trabajando hace más de un año en cómo transmitir a las nuevas generaciones lo que significó la Shoá: el alcance, dónde golpeó y qué estragos provocó en la vida de la gente y cómo recuperaron esa normalidad. “Encontraron la temática de deporte e Historia para hablar acerca del Holocausto”, señaló el político durante la charla.

La historia ligada a estos dos clubes macabeos de la comunidad judía Argentina, Macabi y Hacoaj, comenzó en Varsovia en 1915 con la existencia de un equipo de fútbol que se llamaba Macabi, el mismo nombre del que existe en la actualidad en Argentina, con un plantel de fútbol que terminó desapareciendo con la Shoá.

Pero durante la investigación Katz, Veretnik y Witlis descubrieron que en Viena, Austria, había un equipo profesional de fútbol de Hacoaj. La historia cuenta que en 1930, antes de la guerra, Hacoaj visitó Varsovia y fue recibido por la comunidad judía, de aquel entonces, porque fue invitado por la Liga de Fútbol. Después de los partidos que debían disputar quedó un compromiso de Macabi de ir a la capital de Austria a compartir con el Náutico un encuentro. Pero este partido nunca se disputó porque en 1933 surgió el Tercer Reich, luego se impusieron las Leyes de Nüremberg y, unos años más tarde, estalló la Noche de los Cristales Rotos. A partir de ese episodio histórico surgió lo que en la actualidad conocemos como Holocausto.

En relación con la actividad especial que darán en el Centro Cultural Haroldo Conti el jueves en el marco del 75° aniversario del Levantamiento del Gueto de Varsovia y el Día del Holocausto (Iom Hashoá), Avruj señaló: “La idea es contar y recrear esta historia en un acto frente a todos los chicos de los clubes de la comunidad judía porque tenemos el compromiso de educación y memoria”.

El deporte y el Holocausto, en general, no es de los tópicos más estudiados por expertos calificados en la materia a la hora de ejemplificar cómo el partido nacional socialista de Adolf Hitler, desde su surgimiento hasta su ocaso, generó una transversalidad en la sociedad. Con respecto a esto, el entrevistado aseveró que son distintas etapas de investigación y que durante mucho tiempo se hizo foco en el testimonio de los sobrevivientes, los guetos y los campos de concentración como materias de estudio. A su vez, agregó: “El desafío que tenemos hoy es cómo enseñar la Shoá cuando ya no tengamos el testimonio de los sobrevivientes. Es por eso que como comunidad debemos involucrar a los jóvenes en actividades que conmemoren y eduquen al mismo tiempo. Yo estoy convencido de que esta actividad que hacemos tiene un valor impresionante sumado al proyecto de Marcha por la Vida, que cada año suma más chicos”. 

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