Tal como lo anticipó la Cadena Judía de Información Vis a Vis, en el debate por la despenalización del aborto, fueron utilizadas imágenes de Hitler como asi tambien expresiones que referían a la matanza de niños en la Shoa.

Dirigentes de la DAIA y del Centro Wiesenthal salieron a repudiar  que se utilice y se banalice el holocausto como argumento en contra del derecho al aborto legal por parte de referentes de ONG’s anti derechos y de médicos del Hospital Austral. Mientras que para el presidente de la DAIA (Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas) Ariel Cohen Sabban es “inadmisible” la utilización de “lo sucedido durante el nazismo con la política local, situaciones que nada tienen que ver”. Y desde el centro Simón Simón Wiesenthal, señalaron que “cualquier utilización del Holocausto para algo que no tenga que ver es una absoluta banalización del mismo”.

Durante las últimas semanas, los argumentos de los expositores apelaron a imágenes de fetos muertos, bebés mutilados y personas con discapacidad mezcladas con fotos de Hitler y el Holocausto para oponerse al derecho de las mujeres a interrumpir el embarazo.

“Desde la DAIA tomamos la decisión política de actuar firmemente y expresar nuestro rechazo a quienes, en cualquier circunstancia, nieguen o banalicen la Shoa. Lo consideramos un delito moral gravísimo”. “No nos importa a qué sector político pertenezca, vamos a seguir siendo firmes y condenar cualquier banalización de la Shoá, y la búsqueda de muchos de querer mezclar lo sucedido durante el nazismo con la política local, situaciones que nada tienen que ver”, informaron.

El presidente de la entidad señaló que “utilizar fotos y hacer referencias a Hitler y a la Shoá a la hora de argumentar en contra de la despenalización del aborto genera confusión y no aporta a un debate serio y responsable” y que “la tragedia de la Shoá es un hecho que no debe ser usado nunca para intentar sacar ventajas políticas”.

Por su parte, el representante para América Latina del Centro Simón Wiesenthal, Ariel Gelblung, señaló que “cualquier utilización del Holocausto para algo que no tenga que ver es una absoluta banalización del mismo”. “No es comparable con ninguna otra situación y me parece que lo que se hace es extrapolar cuestiones que no son extrapolables”, sostuvo Gelblung.

“Cuando se niega al Holocausto, hablan de destrucción de un pueblo o sobre un tirano y extrapolan el tema a otra situación, me gustaría escuchar las mismas voces. Si de verdad les preocupa, podrían poner la energía donde corresponde”, criticó el representante del Centro Simón Wiesenthal, una organización global de derechos humanos que investiga el Holocausto cuya oficina para América Latina se ubica en Buenos Aires.

Las exposiciones de la polémica

El jueves 19 de abril la médica pediatra y neonatóloga María Inés Turri del Hospital Austral mostró una imagen del dictador Adolf Hitler mientras disertaba en contra del aborto, lo que produjo el repudio generalizado en el Anexo C de Diputados, donde se realiza el plenario de comisiones, y también en las redes.

Ante una consulta por la utilización de la foto del genocida, Turri se justificó: “Hitler se dedicaba a seleccionar personas y esta ley se dedica a eso. Él prefería que determinadas razas sean eliminadas y otras no. Acá estamos haciendo exactamente lo mismo: descartamos a los que tienen síndrome de down, alguna cardiopatía congénita o trastornos digestivos. Si no, vamos a matar enfermos y nos ahorramos problemas médicos”, comparó.

El mismo día, otro de los expositores que argumentó de la misma manera fue el musicoterapeuta y orientador familiar, Diego Abriola. “Basta de mentiras. El aborto no es ningún derecho humano. Es la matanza de un niño inocente en la primera fase de su desarrollo. Hoy mueren 60 millones de niños inocentes. ¿Hay mayor holocausto?”, preguntó e insistió con el concepto de “holocausto demográfico”.

Por su parte, Eduardo Moreno Vivot, pediatra experto en Síndrome de Down sostuvo: “Se está haciendo un control de calidad. Es una ley discriminatoria, se descarta al que es diferente por tener una alteración en su desarrollo. ¿Por qué sumarnos a este genocidio? ¿Qué los diferencia de Hitler y su raza aria?”. En el segmento destinado a las preguntas de los diputados, la diputada radical Karina Banfi le recordó que en Israel está habilitado el aborto. “Yo sólo estoy hablando de la gente con síndrome de down”, se defendió Moreno Vivot.

Las alusiones al Holocausto ya habían empezado el martes 17 en el anexo de la Cámara Baja. Fue Ayelén Alancay, de la fundación +Vida quien sostuvo: “Uno de los primeros en legalizar el aborto fue Hitler, dando valor muy fuerte a la vida de los alemanes por nacer. Quiero pedirles que escuchen a los argentinos que, como mi hija en este momento, se encuentran en el vientre materno”, dijo al tiempo que ponía en micrófono el audio de una ecografía.

Tiempo Argentino

1 Comentario

  1. Niguna nación o credo puede adjudicarse la potestad de decidir sobre si la comparación del genocidio abortista con el genocidio nazi es “moral” o no. El Centro Wiesenthal puede hacer lo que le plazca sobre lo sucedido con el genocidio judío, pero no puede olvidarse que en ese genocidio nazi (que ellos llaman Shoá) también murieron cristianos, musulmanes, homosexuales, gitanos… Simplemente querer tener la hegemonía sobre esto es ridículo. Además, el genocidio nazi sobre la raza judía no ha sido el único de esa magnitud en la historia reciente. Nadie habla de los genocidios sobre cristianos africanos, el genocidio armenio o las matanzas comunistas (rusas, albanesas, chinas…), incluso españolas en la Guerra Civil, solo por el hecho de ser cristianos… Que me disculpen mis amigos judíos si se ofenden por este comentario, pero realmente es ridícula la reacción del presidente de la DAIA. Solo se puede entender si ésta ha sido una acción “impuesta” desde otros organismos que están involucrados con el tema.

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