La actriz israelí-estadounidense Natalie Portman anunció el 19 de abril que no viajaría a Israel para recibir el ‘Nobel judío’, el Premio Genesis, programado por este junio.

Portman suscitó la indignación del partido gobernante, Likud, y particularmente la ministra de Cultura, Miri Regev, quien afirmó que Portman ha caído “como una fruta madura en las manos de los partidarios del movimiento de Boicot, Desinversión y Sanciones” (BDS).

En un comunicado, su representante aseguró que en respuesta a los “recientes acontecimientos penosos” en el país, “no se siente a gusto con la idea de tener que participar en actos públicos en Israel”, y que “no se encuentra en condiciones de asistir a la ceremonia con la consciencia tranquila”.

“No soy partidaria del movimiento BDS, ni lo respaldo. Puedo ser crítico con el liderazgo en Israel sin querer boicotear a toda la nación”, escribió la actriz, conocida por su profunda conexión con su país natal. En 2009, Portman protestó contra demandas de boicot contra el Festival Internacional de Cine de Toronto, por tener un programa centrado en Tel Aviv. “Adoro a mis amigos y familia israelíes, la comida israelí, libros, arte, cine y baile”, continuó Portman.

El Premio Genesis reconoce a miembros de la comunidad judía a lo largo del mundo que han tenido éxito en su trayectoria profesional e inspiran a otros a través de su dedicación a la comunidad judía y los valores judíos.

Como consecuencia de la decisión de Portman, los organizadores de la ceremonia decidieron anularla. Añadieron que aceptan su decisión, aunque temen que podría “acabar politizando el carácter filantrópico” del galardón.

“Cayó como una fruta madura en las manos de los partidarios del movimiento BDS”

Por haber negado participar a la ceremonia, la actriz se ha encontrado al centro de una gran polémica en su país natal.

BDS es una campaña global que busca acabar con la ocupación israelí de territorios palestinos, además de igualdad para los ciudadanos palestinos de Israel y una resolución para los refugiados palestinos de 1948.

Los comentarios de Regev, además de otras figuras israelíes, polarizaron el debate en Israel sobre BDS, además de provocar un segundo comunicado de Portman en su página de Instagram para aclarar los motivos detrás de su decisión.

“Puedo ser crítico con el liderazgo en Israel sin querer boicotear a toda la nación”

El objetivo de la decisión, según indica la actriz, es evitar compartir una plataforma con el premier ministro israelí, Benjamin Netanyahu, además de enfrentarse a “la violencia, la corrupción, la desigualdad y el abuso de poder” en ese país. “Israel fue creado hace exactamente 70 años como un refugio para las víctimas del Holacausto. Pero el maltrato de quienes sufren las atrocidades de hoy simplemente no está en línea con mis valores judíos”. Partidarios de la causa palestina notaron la ausencia del término “palestinos” en el texto.

Portman añadió que la experiencia le ha inspirado a trabajar con varias organizaciones benéficas en Israel, aunque no precisó cuáles.

El Espectador

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