Desde marzo de 2018, la ciudad balnearia de la Costa Atlántica argentina, Mar del Plata, fue protagonista del primer juicio oral y público contra un grupo Neo Nazi. Sus miembros se reunían para “cazar” a sus objetivos, entre los que se encontraban inmigrantes, homosexuales o y todos aquellos a quienes consideran racialmente inferiores. Los ataques físicos eran acompañados por vandalismo.

El fiscal trató de negociar con los acusados para que aceptaran una pena menor sin prisión, eliminando las acusaciones de asociación ilícita y motivos raciales o religiosos, a cambio de que aceptaran su culpabilidad por dichos actos.

El Centro Wiesenthal se puso al frente de una campaña pública para hacer ver a los jueces que debían rechazar la petición del fiscal e imponer una sentencia de cárcel efectiva. (http://www.wiesenthal.com/site/apps/s/content.asp?c=lsKWLbPJLnF&b=4442915&ct=15001029)

Ayer, el Tribunal dictaminó que seis de los acusados ​​deben cumplir entre 4 y 9 años de prisión efectiva.

Los jueces argumentaron que “si se permite que las ideas se impongan por la fuerza o el miedo, los ciudadanos no podrían sentirse protegidos por un mínimo de seguridad”.

“América Latina está creando una jurisprudencia ejemplar, generando anticuerpos contra el huevo de la serpiente, por siempre latente en todas las democracias del mundo. Este juicio es un espejo donde la República debería reflejarse”, dijo el Dr. Ariel Gelblung, Representante del Centro Wiesenthal para América Latina. .

El Director del Centro de Relaciones Internacionales, Dr. Shimon Samuels, enfatizó que “Argentina, el país que, al final de la Segunda Guerra Mundial recibió la mayor cantidad de criminales de guerra nazis, no puede permitirse indulgencia frente a los neonazis. Nuestro Centro está orgulloso de su papel en este caso histórico y continuará monitoreando todos los futuros peligros de la democracia”.

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