El grupo terrorista Hamás adivirtió que “Jerusalén es una línea roja” y que “continuarán la resistencia” tras una jornada de lunes plagada de protestas en la doce puntos sobre la Franja de Gaza que terminó con al menos 52 muertos y más de 2.000 heridos.

“Hoy nuestra gente es más fuerte que antes. Todo el respeto a los que derramaron su sangre contra el traslado de la embajada de los Estados Unidos”, afirmó el vicejefe del movimiento terrorista chiíta, Jali Al Hayah.

Durante la conferencia de prensa el encargado de llevar la voz del grupo terrorista expresó: “Nuestra gente, que ha vivido amargamente la vida durante 70 años, no permanecerá en silencio y no retrocederá hasta lograr regresar, derrotar la ocupación y establecer su Estado palestino independiente con Jerusalén como su capital”.

Además aseguró que “el enemigo”, en referencia a Israel, no entiende la “resistencia popular y pacifista de estas marchas”.

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