Las Naciones Unidas (ONU) abrieron una investigación sobre la venta de equipos electrónicos por parte de Turquía a Irán, que estaban incluidos en una lista de artículos prohibidos para su exportación a la República Islámica, violando así una resolución del Consejo de Seguridad sobre el asunto.

La ONU también se puso en contacto con Israel para solicitarle que iniciara su propia investigación sobre el asunto, luego de que se descubriera que el equipo vendido por Turquía a Irán fue fabricado por una compañía israelí con sede en Jerusalén, considerada como un importante fabricante de condensadores electrónicos.

La resolución en cuestión del Consejo de Seguridad es la resolución número 2231 de 2015, que prohíbe la venta de productos y tecnologías relacionadas con el desarrollo nuclear.

El gobierno de los Emiratos Árabes Unidos (EAU) condujo a la apertura de la investigación, tras interceptar un cargamento de productos electrónicos enviado por Turquía a Irán en julio de 2017. El aparato de seguridad de los Emiratos Árabes Unidos notó que el envío contenía los condensadores antes mencionados.

En una misiva escrita enviada a Israel, la Secretaría General de la ONU señaló que los artículos electrónicos fueron fabricados por una empresa israelí llamada Celem Power Capacitors, con sede en Jerusalén. La Secretaría General le pidió a Israel que también lleve a cabo su propia investigación sobre el asunto.

El envío de contrabando contenía condensadores modelo CSP 180/300 fabricados por la empresa israelí. “Estaremos agradecidos si su gobierno puede proporcionar información pertinente sobre el asunto de inmediato”, indica la carta de la Secretaria General.

 

Vía Aurora

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