El 1 de junio de 1941, imitando al nazismo, los judíos de Bagdad sufrieron un pogromo que terminó con dos milenios de judaísmo en Irak.

Al Farhud: en árabe,  expropiación por medios violentos. La Krystalnacht de los nazis pero en Bagdad. Un terrible evento de la historia judía que,  para mayor desgracia de sus víctimas,  no siempre se recuerda, pero que el mundo debe saber y el judío nunca olvidar.

Algunos de los supervivientes de aquella atrocidad de hace 77 años lo recuerdan bien mientras junto a las guarderías de sus nietos en Israel llueven cohetes desde Gaza.

Todo comenzó inmediatamente después de la victoria británica en la  breve guerra anglo-irakí : las tropas del Reino Unido invadieron Irak  porque,  con ayuda de la Alemania nazi, se instauró un gobierno nacionalista,  contrario al poder monárquico, que era el deseable según el Reino Unido. La campaña llamada de Sabine terminó el 30 de mayo de 1941. El 1 de junio estalló el pogromo contra los judíos, poniendo fin a una convivencia que había sido buena desde los tiempos del Cautiverio de Babilonia.

En dos días -durante la fiesta de Shavuot-  más de 180 judíos fueron asesinados. El número de heridos graves  llegó a 1,000.    A muchas mujeres judías las violaron ante los ojos de sus hijos. Además , se saqueó sin miramientos toda la judería, destruyendo por completo 900 casas que ardieron sin contemplaciones con todo lo que había dentro.

Los primeros recelos contra la comunidad judía habían aparecido al acabar la Primera Guerra Mundial, ya que supone el fin del Imperio Otomano y comienza el mandato británico sobre Oriente Medio -incluida Jerusalén, por supuesto. Los árabes identificaron a los judíos como amigos pro-británicos. Pero a  eso hay que añadirle que , entre 1932 y 1941, la embajada alemana -nazi-  en Iraq, encabezada por el Dr. Fritz Grobba, apoyaba significativamente los movimientos antisemitas y fascistas. Intelectuales y oficiales del ejército fueron invitados a Alemania como invitados del partido nazi, y se publicó material antisemita en los periódicos. La embajada alemana compró el periódico Al-alam Al-arabi (“El mundo árabe”) donde se  publicó, además de propaganda antisemita, una traducción de Mein Kampf en árabe. La embajada alemana también apoyó el establecimiento de Al-Fatwa, una organización juvenil basada en el modelo de la Juventud Hitleriana.

En abril, un general iraquí  y pro-nazi, Rashid Ali,  dio un golpe de estado que derrocó a la monarquía. Winston Churchill envió un telegrama al presidente Franklin D. Roosevelt, advirtiéndole que si el Medio Oriente caía bajo el yugo de  Alemania, la victoria contra los nazis sería una campaña muy  ” dura, larga y sombría” dado que Hitler tendría acceso a las reservas de petróleo allí.

Por su parte, el 25 de mayo, Hitler emitió su Orden 30, que intensificaba  las operaciones ofensivas alemanas: “El Movimiento de Libertad Árabe en el Medio Oriente es nuestro aliado natural contra Inglaterra. A este respecto, se concede especial importancia a la liberación de Iraq … Por lo tanto, tengo decidieron avanzar en Medio Oriente apoyando a Iraq “.

El 30 de mayo llegaron unos efectivos británicos a Bagdad y el gobierno golpista huyó a Irán. El rey Abdalá regresó a Bagdad de inmediato para impedir un contra-golpe.

Y al atardecer del día Primero de Junio, cuando los judíos estaban en las sinagogas para comenzar las celebraciones de Shavuot, empezó el tumulto, que empezaron a ver desde los tejados de las sinagogas.  Radio Berlín transmitía consignas en árabe, se pintaban por las paredes soflamas antisemitas. Shalom Darwish, el secretario de la comunidad judía en Bagdad,  atestiguó después que varios días antes del Farhud, los hogares judíos estaban marcados con una  palma roja (“Hamsa”, que quiere decir cinco, como los cinco dedos de la mano). La policía iraquí se unió rápidamente al pogromo, destruyendo los comercios y una sinagoga mientras los almohecines inflamaban los ánimos desde sus mezquitas. Durante los saqueos los niños arrancaban ladrillos de las paredes para defender sus casas a pedradas.  Algunos, desesperados, sobornaron a algunos policías con un dinar por cada bala disparada que defendiera sus hogares. En los barrios de población mixta, algunos musulmanes salvaron vidas de sus vecinos judíos.

El orden civil se restableció  en la tarde del 2 de junio, tras dos días de  gran violencia , cuando las tropas británicas impusieron un toque de queda y dispararon a los alborotadores a la vista.

Una investigación realizada por el periodista Tony Rocca del Sunday Times atribuye la demora a una decisión personal de Kinahan Cornwallis, el embajador británico en Irak, que no cumplió de inmediato con las órdenes que recibió del Ministerio de Asuntos Exteriores en el asunto, e inicialmente negó las solicitudes de oficiales militares y civiles británicos imperiales en la escena para obtener permiso para actuar contra las turbas árabes atacantes.

El Museo del Patrimonio Babilónico con base en Israel sostiene que, además de 180 víctimas identificadas, alrededor de 600 personas no identificadas fueron enterradas en una fosa común. 242 niños quedaron huérfanos.

El siete de junio, el rey ordenó una investigación y muchos seguidores de Rashid fueron encarcelados o huyeron hacia Irán. Ocho gerifaltes golpistas fueron condenados a muerte.

En la localidad israelí de Ramat Gan, en  1960,  se erigió un monumento en memoria de todas las víctimas de este cruento hecho de la historia de los judíos de Iraq. El 1 de junio de 2015 fue el primer Día Internacional de Farhud en las Naciones Unidas.

 

Vía Enlace Judío

1 Comentario

  1. Cuando copien textos de otros medios acuérdense de no borrar el nombre del autor, que queda muy bien claro al final del texto que es © P HUERGO CASO/ ENLACE JUDÍO
    Qué menos!

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