En el Congreso argentino este miércoles se votará la despenalización o no del aborto, es por eso que Vis a Vis investigó  el enfoque judío sobre el tema. La opinión judía tradicional del aborto no encaja cómodamente en ninguno de los grandes “bandos”. Ni se prohibe completamente, ni permite en forma indiscriminada.

Una mujer puede sentir que hasta que el feto nace, él es simplemente una parte más de su cuerpo, y por lo tanto, conserva el derecho de interrumpir un embarazo no deseado. ¿Acaso el judaísmo reconoce el derecho a elegir el aborto? ¿En qué situaciones la ley judía permite el aborto?

Obtener un entendimiento claro de cuándo el aborto está permitido (o incluso es requerido) y cuando está prohibido, requiere una comprensión de ciertos aspectos de la ley judía, que regulan la situación del feto .

En Israel por ejemplo, la comisión del Ministerio de Salud de la nación, dirigida por el Dr. Yonatan Halevy, anunció en Marzo de 2017 su “canasta de salud” subsidiada por el estado, el paquete de medicamentos y servicios que todos los ciudadanos israelíes tienen derecho bajo el sistema de salud de la nación. Fue aprobado por el gabinete el domingo. Los beneficios incluyen abortos gratuitos para las mujeres de 20 a 33 años de edad sin ninguna razón médica para hacerlo.

La forma más fácil de conceptualizar un feto en halajá (Ley judía) es imaginarlo como un verdadero ser humano, pero no del todo. En la mayoría de los casos, el feto es tratado como cualquier otra persona. En general, uno no puede deliberadamente dañar un feto. Y a pesar de que la ley judía responsabiliza a alguien que intencionalmente causa un aborto, las sanciones recaen incluso sobre alguien que golpea a una mujer embarazada sin intención alguna y causa un aborto.

Sin embargo, es un acuerdo universal que el feto se convertirá en un ser humano y debe haber una razón muy convincente para permitir un aborto.

Como norma general, en el judaísmo el aborto está permitido sólo si existe una amenaza directa para la vida de la madre por llevar el feto a término o por el parto mismo.

Es importante señalar que la razón por la que la vida del feto está subordinada a la madre se debe a que el feto es la causa del peligro de muerte de la madre, ya sea directamente (por ejemplo, debido a la toxemia, placenta previa, o presentación podálica) o indirectamente (por ejemplo, la exacerbación de diabetes, enfermedades renales, o hipertensión previamente existentes). Un feto no puede ser abortado para salvar la vida de cualquier otra persona cuya vida no esté directamente amenazada por el feto, tal sería el caso si se pretendiera hacer uso de los órganos fetales para un transplante.

Finalmente se puede concluir que el judaísmo prohíbe la destrucción gratuita de un feto, se une a los que se declaran “por la vida” al condenar el uso del aborto como un simple medio de control de la natalidad. Pero otra parte, el judaísmo también reconoce la necesidad del aborto en ciertos casos y por lo tanto no lo prohíbe. Cuáles son las instancias específicas que permiten lo permiten, es un tema sumamente debatido en la ley judía, un tema en el cual no hay un claro consenso. En la práctica, se debe buscar el consejo de una autoridad halájica competente. Esta clase analiza el tema del aborto desde la perspectiva de la tradición , profundizando en las fuentes clásicas y en las decisiones legales modernas de los expertos en la ley judía.

Aish Latino/ 321 Judaismo

 

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