Velayati era ministro de Relaciones Exteriores de Irán cuando ocurrió el ataque terrorista –ocupó el cargo entre 1981 y 1997– y está acusado de haber participado de la reunión que se celebró el 14 de agosto de 1993 en el Consejo Supremo de Seguridad en la que se decidió el ataque.

No es la primera vez que Velayati sale de Irán. El año pasado estuvo en Singapur, Malasia y Líbano. Pero a pesar de las quejas que presentó en ese entonces el gobierno argentino, el funcionario iraní no pudo ser detenido. Sobre él pesa un pedido de captura nacional e internacional desde noviembre de 2006 aunque no rige una “alerta roja” de Interpol, lo que impide una detención automática.

Ahora, las autoridades de la administración de Mauricio Macri confían en que las buenas relaciones con Putin logren el resultado esperado: su detención y extradición. Velayati está acusado junto a otros siete iraníes de perpetrar el atentado terrorista ocurrido el 18 de julio de 1994 que provocó 85 muertos.

Infobae

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