Si bien en junio se suspendió el partido que iban a disputar Israel y Argentina en Jerusalén previo al Mundial de Rusia, Lionel Messi viajará con el Barcelona al Estado Judío, esta vez a Haifa, para jugar un amistoso que sería frente al Atlético de Madrid en noviembre.

Argentina planeaba llegar a Israel en junio para un partido amistoso en el Teddy Stadium de Jerusalén justo antes de la inauguración de la Copa del Mundo en Rusia.

El partido se había planificado para disputarse en Haifa aunque fue trasladado a Jerusalén, en lo que fue una fuerte presión de políticos israelíes y una decisión que generó duras críticas por parte de organizaciones pro-palestinas, que exigían la cancelación del juego. Finalmente, se canceló el encuentro, que tuvo a Messi en el ojo de la tormenta.

Hubo manifestaciones en distintas partes del mundo en las que llamaron a Messi y al resto del equipo a no cooperar con el “ejército de ocupación”. El presidente de la Asociación Palestina de Fútbol, ​​Jibril Rajoub, hizo un llamado a árabes y musulmanes para quemar fotos y camisetas de Barcelona y Argentina si se jugaba el amistoso.

Comtek, la empresa organizado del partido, ahora está trabajando para llevar al Barcelona

הפגנה של פרו פלסטינים נגד המשחק

y al Atlético de Madrid. Se espera para la próxima semana una declaración oficial con todos los detalles de lo que será el amistoso entre los equipos españoles.

Precisamente, el Atlético acaba de firmar un acuerdo con Hapoel Beer Sheva y abrirá una sede en Israel. La relación del equipo con el país viene por Idán Ofer, accionista del grupo Quantum Pacific Group, que entró en el Colchonero en noviembre del año pasado al comprar su 15%.

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