La Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) y la Fundación BAMÁ realizaron en la tarde del lunes, a dos días del aniversario del Atentado a la AMIA, una jornada llamada “La memoria en palabras y la palabra de la memoria” en el Salón Libertador del Palacio San Martín.

Antes de que se desarrollen los paneles Víctor Garelik, director ejecutivo de DAIA, junto a Estela Kalinsky directora de Programas y Proyectos de BAMÁ le cedieron la palabra al vicecanciller argentino, Daniel Raimondi, expresó: “Nuestro país no cesará su objetivo en que todas las personas involcradas en el Atentado a la AMIA comparezcan ante los tribunales argentinos a fin de ser interrogados y posteriormente condenadas (…) el gobierno argentino está convencido de que el terrorismo debe combatirse en el marco del Estado de derecho y el respeto a las garantías fundamentales, completo respeto al orden jurídico y los derechos humanos”.

Luego, el presidente de la Fundación BAMÁ, Sergio Brukman remarcó: “Para Fundación BAMÁ, cuyas siglas son  la casa del educador judío en hebreo, esta semana es particular: recibimos a educadores judíos de Argentina y del exterior para pensar en conjunto los desafíos que se prestan en la educación del siglo XXI” y comentó que al ser hijo de sobrevivientes del Holocausto siente mucho orgullo y eso potencia sus ganas de contribuir, desde el voluntario. 

El último discurso estuvo a cargo del Dr. Alberto Indij, presidente de DAIA, quien se refirió al reclamo de Justicia por el Atentado a la AMIA: “El terrorismo no tiene corazón ni sentimientos: golpea donde quiere o donde puede, su único objetivo es provocar daño, destrucción, muerte y doblegar voluntades (…) Desde la DAIA vamos a seguir luchando, en forma inclaudicable, para que la Justicia Argentina que esta en deuda con la sociedad y con las víctimas de los dos atentados, por que hasta el día de hoy no pudieron ser resueltos, seguiremos clamando en todos los foros internacionales para que la causa del atentado a la AMIA tengan una resolución y los acusados reciban una condena”.

Durante la tarde hubo dos charlas centrales: el primer panel  estuvo integrado por Yosi Goldstein, P.H D. en Judaísmo Contemporáneo de la Universidad Hebrea de Jerusalén especializado en el estudio y la transmisión de la Shoá/Holocausto y su impacto en nuestros días; Verónica Kovacic, profesora de Historia en la Universidad de Buenos Aires y Coordinadora del Programa Morei Morim Lehoraat HaShoá, contenedista y desarrolladora de materiales pedagógicos en BAMÁ; Diana Sperling, Doctora en Filosofía, escritora y docente, y Emmanuel Kahan, Doctor en Historia y Magister en Historia y Memoria por la Universidad Nacional de La Platae investigador adjunto del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Tecnológicas (CONICET). En este panel en específico los invitados desarrollaron temas focalizados en la memoria, la transmisión, las víctimas y los sobrevivientes centrándose, más que nada en el Holocausto, genocidios y la dictadura militar en nuestro país que en el atentado a la AMIA. 

El segundo panel, luego del break, se profundizó en la historia de tres mujeres, quienes brindaron sus testimonios: Mirta Kupferminc, artista multidisciplinaria, hija de padres sobrevivientes de Auchwitz, y esto provocó que en sus obras artísticas no pase desapercibido el tema; Vera Benito de Ortega, perdió a su padre en el Atentado del 11 de marzo en la Estación Atocha, y también expuso Mijal Tenenbaum, quien perdió a su papá en el ataque terrorista contra la AMIA, que el próximo miércoles se cumplirán 24 años del atentado. La  particularidad es que Mijal conoció a Vera de Benito Ortega en un programa llamado “Project Common Bond”, un programa de jóvenes de 15 a 20 años que perdieron familiares directos en ataques terroristas.

Durante la jornada estuvieron presentes algunos representantes de países acreditados en la Argentina, el futuro secretario de Culto del Ministerio de Relaciones Exteriores y Culto, Alfredo Abriani; integrantes de la comisión directiva de la DAIA encabezados por Alberto Indij, Jonathan Karszenbaum, director ejecutivo del Museo del Holocausto, y también integrantes de la Fundación BAMA.

PH gentileza de Leonardo Kremenchuzky

 

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