El Parlamento (Knéset) canceló la ley que daba autoridad al primer ministro para declarar la guerra tras consultar solamente con el ministro de Defensa y no después de una votación de todo el Gabinete.

La cancelación de la norma pasó su segunda y tercera lectura con 77 parlamentarios a favor y 16 en contra, según informó la propia Cámara.

Esta votación tiene lugar en el medio de la tensión entre Gaza e Israel y la preocupación de si esta ronda de violencia podría desembocar en una guerra.

El pasado mes de abril, el Parlamento aprobó una ley que incluía la controvertida cláusula que permitía al jefe de Gobierno y al ministro de Defensa declarar la guerra u ordenar una amplia operación militar que podría derivar en guerra, sin el voto del gabinete con todos sus miembros.

Según la ley recién cancelada, el primer ministro y el ministro de Defensa podían autorizar operaciones militares en “circunstancias extremas”, sin especificar cuáles serían esas circunstancias ni quién las determinaría, sino solo que se aplicaría la normativa “si el asunto fuera necesario por carácter urgente”.

En su momento se filtró a los medios que el gabinete rechazó la medida arguyendo que era extrema y que probablemente sería tumbada por la Corte Suprema.

La enmienda a la ley decía ahora: “Lo correcto es que una decisión del Comité Ministerial sobre comenzar una guerra o iniciar una acción militar tal que con certeza conduzca a una guerra, sea adoptada por un panel lo más amplio posible”.

Hace ocho años, el actual primer ministro, que también lo era en aquel entonces, Biniamín Netanyahu, y su ministro de Defensa, Ehud Barak, ordenaron al jefe del Estado mayor y al jefe de los servicios de seguridad e inteligencia exteriores, Mossad, que pusieran al Ejército en estado de alerta.

Los políticos fueron advertidos por los aquellos dos mandos del Ejército y el Mossad que hacerlo sería ilegal por carecer de la aprobación legal y porque podría conducir a una guerra. EFE

Sin comentarios

Deje una respuesta