Los próximos días podrían ser críticos en cuanto a las negociaciones sobre el futuro de Gaza, con una línea fina que separa entre algún tipo de acuerdo y una mayor escalada. Los contactos en curso en El Cairo podrían fracasar como ha sucedido muchas veces en el pasado. Sin embargo, hay señales de que las partes ven un posible avance.

He aquí una lista parcial de los eventos en los últimos días: el primer ministro Netanyahu canceló su viaje a Colombia para seguir de cerca los acontecimientos; el ministro de Energía Yuval Steinitz anticipó que “estamos en camino hacia un acuerdo a largo plazo con Hamás”; el gabinete de seguridad se reunirá el domingo para discutir el nuevo acuerdo; Israel permitió el ingreso de Salah Arouri a Gaza, un funcionario de Hamas que radica en el extranjero y es sospechoso de estar involucrado en actividades terroristas en Cisjordania. Además, el Ministerio de Defensa autorizó el envío de equipos vitales para la construcción de una gran planta de desalinización de agua en Gaza.

Según los informes, funcionarios de inteligencia egipcios presionan a Hamás y la Autoridad Palestina para que formulen un nuevo acuerdo de reconciliación que reemplace el que firmaron en octubre pasado pero nunca fue implementado.

Al parecer, la Autoridad Palestina exige a Hamás respetar los acuerdos del año pasado, “entregar las llaves” para poder manejar los asuntos cotidianos en Gaza y restringir la actividad de las organizaciones de Hamás en la Franja. Fuentes cercanas a las negociaciones dicen que Hamás y la Autoridad Palestina están “a más de la mitad” de un acuerdo.

La cuestión de los cuerpos de los soldados y los civiles cautivos en Gaza sigue siendo importante, pero hay un intento de entablar negociaciones separadas sobre esta cuestión tras la firma de un nuevo acuerdo de reconciliación palestina y el inicio de proyectos para mejorar las condiciones de vida en Gaza.

La idea es avanzar urgentemente en cinco áreas vitales: agua, electricidad, alcantarillado, combustible y equipo médico. Nikolay Mladenov, coordinador especial de la ONU para Oriente Medio, monitorea de cerca las conversaciones e intenta establecer un nuevo canal para la transferencia de fondos a Gaza con la participación de Qatar.

Los globos y cometas incendiarios siguen cayendo en el Neguev y los fuertes vientos los han dispersado sobre otras áreas. Algunos incluso fueron encontrados en Beer Sheva. Los informes de la radio describieron el pánico en la ciudad, y se le preguntó al ex jefe de inteligencia militar Amos Yadlin si los residentes de Ashdod también deben preocuparse.

Yadlin explicó, con razón, que los incendios son la punta visible de los eventos invisibles que ocurren durante las negociaciones en El Cairo. Sobre los residentes de Ashdod dijo: de acuerdo a cómo soplan los vientos, la ciudad no está en peligro.

La cobertura de los medios sobre los incendios ha desvanecido esta semana. La prensa puede estar cansándose, pero las cuadrillas de bomberos aún corren de un incendio a otro. La Ley del Estado-Nación también le sirve al primer ministro como una distracción de la crisis en curso en Gaza. En este frente legal, a diferencia del frente de Gaza, Netanyahu puede presentarse ante sus votantes como un verdadero patriota, sin arriesgar una guerra innecesaria.

 

Por Amos Harel
Vía Haaretz / Enlace Judío

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