Hace 74 años y tres días Ana Frank realizó la última entrada en su diario (1 de agosto de 1944). Tres días después, los 8 escondidos fueron detenidos mediante una redada policial.
El 1 de agosto de 1944 Ana Frank escribe “(…) Y me critican cuando estoy de mal humor y ya no lo aguanto: cuando se fijan tanto en mí, primero me pongo arisca, luego triste y, al final, termino volviendo mi corazón, con el lado malo hacia fuera y el bueno hacia dentro, buscando siempre la manera de ser como de verdad me gustaría ser y como podría ser… si no hubiera otra gente en este mundo. Tuya, Ana M. Frank.”.
Tres días después, la familia Frank es detenida junto a los otros cuatro escondidos y dos de sus protectores.
Era Un día soleado y caluroso. Por la mañana, la Policía se presenta en el edificio ubicado en el número 263 del canal del príncipe (Prinsengracht) de Ámsterdam. Los policías se dirigen al primer piso, en donde se encuentran trabajando los protectores. La policía interroga a Victor Kugler y, en su presencia, registran el edificio. Durante este registro, llegan al sitio en donde se encuentra el armario giratorio y descubren el lugar en el que se encuentran los escondidos.
Otto Frank relata después de la guerra: «Eran alrededor de las diez y media. Yo estaba arriba, donde los Van Pels, en el cuartito de Peter, ayudándole a hacer los deberes. De pronto, oigo que alguien se lanza escaleras arriba, abre la puerta y aparece ante nosotros con una pistola en la mano. Abajo ya los habían reunido a todos. Mi mujer, las niñas y los Van Pels estaban allí con las manos en alto».
Los ocho escondidos son llevados a la cárcel de la SD situada en la calle Euterpestraat. Los encierran en un gran recinto junto con otros detenidos y luego los interrogan uno por uno

Casa de Ana Frank

Desde el Centro Ana Frank Argentina seguimos trabajando día a día con el objetivo de salvaguardar la memoria de Ana Frank y su legado. Buscamos difundir en nuestro país su ejemplo de vida, que va mucho más allá de su famoso diario, y de generar permanentemente conciencia sobre todos aquellos delitos de lesa humanidad, violencia y discriminación en nuestros días. Los invitamos a conocer nuestro Museo para mantener su legado vivo, con una recreación escenográfica de espacios de la casa en la que Ana Frank estuvo escondida, única en Latinoamérica y la posibilidad de visitar nuestro jardín, poseedor de un retoño del castaño original al que Ana Frank le escribía durante su ocultamiento

 

 

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