Los parlamentarios israelíes David Bitan (Likud), Yehuda Joshua Glick (Likud), Tzik Shmuli (Unión Sionista) y el argentino-israelí Haim Jelin, del partido político Yesh Atid, realizaron una conferencia de prensa con los medios de comunicación comunitarios, horas antes de retornar a Israel tras la finalización de la visita oficial a la Argentina en el Alvear Art Hotel.

Los parlamentarios israelíes, que antes habían estado en Perú y Chile, llegaron a nuestro país el viernes, pero la visita oficial comenzó el domingo en un homenaje que le hicieron a las víctimas del Atentado a la Embajada de Israel en donde se encontraba emplazada la sede diplomática israelí, ubicada en Arroyo 888.

También mantuvieron un encuentro con diputados y senadores nacionales con los cuales debatieron acerca de varios temas tales como el desarrollo tecnológico, el ingreso de la Argentina a la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), y además estuvieron junto a los dirigentes del Congreso Judío Latinoamericano, AMIA, DAIA, Organización Sionista Argentina y otras instituciones de la comunidad judía local para conocer más sobre las problemáticas actuales como la asimilación, entre otros temas.

“Teníamos dos metas importantes en este viaje: la primera es reforzar la amistad entre los parlamentos israelíes y los argentinos, chilenos y peruanos. Aprender y reforzar el vinculo con las comunidades judías. En estos dos aspectos la visita fue muy exitosa”, aseveró Tzik Shmuli, quien nació en 1980 en Israel y esta es la segunda vez que viene a la Argentina.

“Este encuentro con los parlamentarios fue muy bueno y hablamos acerca de cuatro puntos: el primero es que estamos juntos en el Parlamento Internacional, ya que somos 175 países incluidos Argentina e Israel. Dos veces por año sesionan los parlamentarios. El año pasado fue en Génova y el próximo se hará en el 2019 si no hay elecciones en Israel. Lo haremos en la Argentina. Le solicitamos ayuda a los parlamentarios para que se pueda tratar el tema de que Hamás devuelva a los secuestrados israelíes. También trabajamos en lo que tiene que ver con la inversión en agua, agricultura y tecnología. Otro punto importante es que desde Israel podemos ayudar a la Argentina a ingresar al mercado de la OCDE, a través del Instituto de Investigaciones de la Knéset y que pueda estudiar el proceso que hizo el Estado de Israel para ingresar”, señaló en primera instancia el argentino-israelí, Haim Jelin, quién hizo Aliá en 1976 y hoy está casado y tiene cuatro hijos viviendo en el Kibutz Nahal Oz.

En lo que respecta a su experiencia parlamentaria, fue miembro de la Comisión de Ciencia y Tecnología, en la comisión de Tecnologías para la Energía Renovable, y también formó parte de la comisión de Relaciones Exteriores y Defensa, entre otras.

En lo que respecta al contacto con la comunidad judía local, el miembro del partido YeshAtid comentó: “Estuvimos escuchando las problemáticas de las comunidades judías de Chile, Perú y Argentina. Son totalmente distintas, pero lo principal es que Israel tiene que entender que ya es un país mucho más fuerte económicamente. Nosotros tenemos la responsabilidad de ayudar a las comunidades pequeñas que están en la diáspora. Argentina tiene la responsabilidad de que nosotros podamos ayudar al Seminario de los Morim, que siempre fue una actividad muy fuerte aquí. Hay que volver a que la Argentina sea el centro cultural judío de toda Latinoamérica”. 

Con relación a la educación judía, Jelin explicó que a fin de este mes llegarán dos morim israelíes, uno de ellos irá al Natan Guesang, escuela donde estudió él y señaló: “Me tardó dos años de trabajo en la Knéset que estos dos morim puedan llegar a la Argentina”.

Tzik Shmuli pertenece al partido político Unión Sionista y es la segunda vez que viene a nuestro país. Se recibió con un Master en Políticas Públicas y Gobierno en la Universidad Hebrea de Jerusalén y es profesor de Educación Especial. Además, tiene la particularidad que no solo habla hebreo e inglés, sino que también habla español, al igual que Jelin.

Shmuli se refirió a la situación conflictiva que está atravesando la comunidad judía de Chile: “Antes de llegar a Chile sabíamos que la situación no era fácil y una vez que arribamos descubrimos que era muy grave. Nos juntamos con muchos jóvenes que estaban predispuestos a mantener su relación con el sionismo y con el Estado de Israel. Nos comentaron que hay momentos en los cuales los jóvenes judíos deben mantener un perfil más bajo y agachar la cabeza. Lo que nosotros podemos hacer como parlamentarios son dos cosas:  transmitirle el mensaje de que ellos no sólo tienen que protegerse en términos de seguridad sino también deben hacerlo con los espacios de las comunidades judías. Queremos que sientan la seguridad de ser judíos sin ser lastimados. Lo segundo que vamos a hacer es reforzar las comunidades enviando más representantes y de está forma reforzar la comunidad”.  

Controversia por la Ley del Estado/Nación: los parlamentarios dieron su opinión al respecto

Uno de los temas que no pasó desapercibido en la conferencia de prensa fue la Ley Estado/Nación que aprobó la Knéset (Parlamento israelí) el jueves 19 de julio.

Está ley fue aprobada por 62 diputados a favor y 55 en contra y todavía genera controversia entre los partidos políticos y en la sociedad israelí.

El encargado de hablar fue Yehuda Glick, del partido Likud: “La Knéset de Israel aceptó la Ley Estado/Nación, a pesar que dentro del Parlamento hay peleas y distintas opiniones. Pero voy a empezar comentando los acuerdos entre los partidos sionistas, no de los Parlamentos palestinos. El consenso de todos es que el país de Israel es una Nación judía. Así tiene que ser y, también, que el Estado de Israel da derechos para los que son judíos y los que no lo son. La discusión es sí hay que tener una ley fundamental en la cual Israel tiene que ser un país nacional del Pueblo Judío o solo mantenerse con la declamación que aparece en la Declaración de Independencia. La conclusión que se llegó es que el país de Israel tiene que hacer una Ley fundamental con todos los fundamentos del país: la bandera, el Himno, las fiestas y la Ley del Retorno… eso es lo que hizo Israel. No toca ningún aspecto que tiene que ver con los derechos individuales. También sabemos que hay algunos que lo entendieron de otra forma y próximamente vamos a dialogar con los distintos grupos”. 

Por su parte, David Bitan, también del partido gobernante subrayó: “La Ley del Estado-Nación no va a cambiar lo que ya existe. Es más bien una ley declarativa”. En este sentido remarcó que “las minorías en Israel viven en democracia y en igualdad”.

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