Vis á Vis dialogó en exclusiva con el Dr. Alberto Indij,  quien hace tres meses (7 de mayo) asumió como presidente de la Delegación de Asociaciones Israelita Argentina (DAIA) y ya llegó a la mitad de su gestión, luego de lo que fue una inesperada crisis que generó la renuncia de Ariel Cohen Sabban.

Pese al rechazo de algunas instituciones, pero con el apoyo de la mayoría, la Comisión Directiva decidió seguir el orden natural y continuó con la conducción hasta el final del mandato. Este 7 de agosto se cumplió la mitad del mismo e Indij dejó algunas precisiones con respecto a lo que pudieron realizar, lo que están haciendo y lo que considera que será lo que se viene en la institución central de la comunidad judía.

“Hubo gente que pretendió aprovecharse de la situación”, dijo Indij, quien ademas afirmó: “No aceptamos la postura autoritaria e interesada por la cual se intentó interrumpir prematuramente nuestro mandato”.

Con respecto a la crisis vivida afirmó que “en el país estamos viviendo una crisis de valores y la comunidad no es ajena”. A su vez, cuando se le consultó sobre si la DAIA debería dejar el edificio donde está actualmente, fue contundente: “La DAIA está desde 1935 en la calle Pasteur y pertenece a toda la comunidad judía”.

– Más allá de que ya formabas parte del ejecutivo en esta gestión, ahora te toca conducir la DAIA en medio de aguas turbulentas. ¿Sentís que junto a tus compañeros ya enderezaste el barco?

No sólo lo siento sino que lo percibo en todos los ámbitos en los que me toca interactuar, tanto a nivel comunitario, nacional e internacional. Pero sería necio de mi parte no reconocer que todavía queda mucho por hacer para que la institución retorne a su cauce natural. Para esto cuento con todo el apoyo del personal de la institución y con mis compañeros del Consejo Directivo, que están poniendo toda su capacidad de trabajo al servicio de la DAIA.

– Indudablemente el perfil de la conducción de DAIA cambió, ¿fue premeditado, consensuado con tus pares o es tu forma de trabajar?

Es una combinacion de ambas cosas. Siempre consideré que la conduccion de una institucion de las caracteristicas de la DAIA debe caracterizarse por la dignidad, la mesura, el bajo perfil y que hay que tener mucho conocimiento de la situacion politica nacional e internacional. Para ser eficiente hay que contar con un grupo de voluntarios que sepa de cada área y con un soporte profesional de excelencia. Estamos trabajando con seriedad y con la profunda convicción que nuestra misión es continuar con la multiplicidad de acciones que venía desarrollando la DAIA desde el inicio de esta gestión.

– ¿Cómo creés que será reconocida en la historia esta Comisión Directiva? ¿Por el suceso de Cohen Sabban o por la gestión?

El episodio que protagonizó el ex presidente fue reiteradamente aclarado entre las partes involucradas por lo que no me corresponde a mí dar más precisiones. Fue una circunstancia traumática para la institución que no debería empañar la infinidad de acciones positivas e innovadoras que se habían realizado desde el inicio de la misma y que se siguen realizando.

– En algún momento hablaste de aprovechamiento político, en otro de exabrupto. Pasado el tiempo, ¿seguís pensando igual o cambió la mirada? ¿Sentís desilusión por algún dirigente comunitario?

La mente humana tiene pliegues insondables y te reitero, así como hubo muchos dirigentes que nos brindaron todo su apoyo en los momentos difíciles, también desde algunos sectores hubo gente que pretendió aprovecharse de la situación y confundió lo que es la responsabilidad individual de un dirigente por una conducta personal con la acción de toda una institución. Son dos cosas claramente diferentes. Hubiese correspondido que antes de efectuar declaraciones altisonantes que provocaron más daño hubieran averiguado qué es lo que estaba pasando. Sin embargo, soy un dirigente que jamás dejará de hablar con todos los actores, incluso con aquellos que pueden no coincidir con nuestra vision. Creo que el diálogo con quienes piensan distinto me enriquece. Pera para el diálogo fecundo debe haber voluntad de ambas partes y no siempre esa voluntad existe. En estos meses puedo decir que pude dialogar con la mayoria de la dirigencia comunitaria.

– Faltan pocos meses para finalizar este período, ¿qué se hizo, qué hay en ejecución y qué ya no se va a hacer del proyecto inicial?

Nuestra Comisión Directiva desde el primer día de trabajo tuvo su agenda anual programada y puedo asegurarte que no dejamos de realizar ninguna actividad de las que teníamos prevista. Lo mismo pasa con la de 2018, con una diferencia; no solo que no hemos abandonado ninguna, sino que en los últimos seis meses hemos incrementado la cantidad de acciones. Solo a modo de ejemplo menciono el acto que realizamos en el Hospital de Clinicas el pasado 17 de julio para homenajear a los periodistas que cubrieron el atentado a la sede de la AMIA-DAIA y otro en el Palacio San Martín junto a Cancillería y a Bamá homenajeando a los hijos de las víctimas del terrorismo en el mundo. En el caso de los periodistas tardamos 24 años en destacar la enorme tarea que realizaron. Te podría dar otros ejemplos pero no estoy en campaña proselitista.

– En noviembre son las elecciones, ¿el oficialismo, vos o alguno de tus compañeros encabezará alguna lista para un próximo período en la DAIA?’

En mi caso personal he tomado la decisión de no aspirar a ningún cargo en la proxima elección. Esta decisión ha sido compartida por los actuales Secretario General y Vicepresidente primero. De todas formas es una elección personal e individual y otros miembros de la actual conducción, si lo desean, pueden presentarse y están más que calificados para continuar la dificil tarea que significa conducirla.

– Toda crisis genera una oportunidad y también un aprendizaje, ¿en que creés que se equivocaron y qué es lo que no tiene que suceder en la próxima conducción de la DAIA?

Estoy convencido que en nuestro país estamos viviendo una crisis de valores y la comunidad judia no es ajena a ella. También soy un convencido que el que hace se equivoca y nosotros no estuvimos exentos de errores. Pero al mismo tiempo creo que numerosas acciones han dado muy buenos resultados y por ello no aceptamos la postura autoritaria e interesada por la cual se intentó interrumpir prematuramente nuestro mandato. Y seguimos trabajando como el primer dia aprendiendo de los errores. Repecto a la segunda parte de tu pregunta sería lamentable que no se tomara esta crisis como un punto de inflexion y que no sirviera para más trabajo conjunto y orgánico de las instituciones centrales de la comunidad. Un trabajo sin mezquindades, sin egos, sin superposición de esfuerzos, con suficiente autocrítica en pos de logar objetivos imprescindibles. Serán quienes tomen la posta los que deberán decidir los lineamientos a seguir.

– ¿Cómo es la relación con la conducción de la AMIA y cuál es tu posición con respecto al deseo de su presidente de que la DAIA debe dejar el edificio?

Aspiro a que podamos tener una relacion armónica y proactiva entre las dos instituciones. Sobre el vínculo entre el presidente de la AMIA y el anterior presidente de la DAIA no voy a opinar. Te puedo decir que de mi parte he realizado los mayores esfuerzos para tener otro tipo de vínculo. Desde su fundación, en el año 1935, el brazo político de la comunidad funcionó en el emblemático edificio de la calle Pasteur. Independientemente de quien es su titular dominial y/o registral es un espacio que pertenece a toda la comunidad judía. Se pone equivocádamente el foco en si debemos permanecer en el edificio o tener un espacio propio y creo que es una cuestión que distrae de los verdaderos problemas que hay y que se deben resolver.

– ¿Creés que habrá elecciones? Y en ese caso, ¿quién sería un buen líder para competir con Jorge Knoblovits, quien ya anunció su candidatura?

Creo que sería saludable que hubiera elecciones porque eso legitima a la conducción que resulte electa. Hasta el día de hoy no hubo ninguna oficialización de alguna lista. Aspiro a que haya varios candidatos y sé que se mencionan diversos nombres, pero no me correspnde a mí señalarlos ya que no resultaría ético.

– ¿No creés que merecés ser presidente de la DAIA por el tiempo correspondiente y no por un suceso antinatural como sucedió, con tan poco margen de tiempo y de maniobra?

Ya fui una vez candidato a presidente y hoy una circunstancia especial me colocó en una posición a la que en este momento no aspiraba. Como vicepresidente primero y frente a la crisis, en un momento de muchísima turbulencia, decidí asumir una responsabilidad. Espero haber honrado el cargo como corresponde. En el poco tiempo que estuve como presidente pude aglutinar a un grupo de dirigentes que trabaja diariamente por el bien de la comunidad, con gran responsabilidad y eficiencia. Mi trabajo comunitario culminará el día que entregue la presidencia al nuevo presidente que será elegido en las elecciones del mes de noviembre del corriente año. Me gustaría que se produzca una renovación de la dirigencia y que una joven generación con ideas nuevas pueda conducir los destinos de la DAIA.

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