El Congreso Judío Mundial (WJC, por sus siglas en inglés) repudió de forma enérgica la marcha neonazi que tuvo lugar en Washington, en el primer aniversario de los violentos sucesos del año pasado en Charlottseville, que acabaron con la muerte de una persona.

“Una reunión de racistas y gente de odio en el aniversario de la mortífera marcha de Charlottesville solo puede describirse como una vergüenza para Estados Unidos, socavando los principios de libertad y justicia para todos en nuestro país, y escupiendo además a los mismos valores que la democracia representa”, dijo la presidenta de WJC Norteamérica, Evelyn Sommer.

Apenas una veintena de neonazis, envueltos en banderas estadounidenses, celebraron su marcha por el supremacismo blanco en un rincón del Parque Lafayette de Washington, frente a la Casa Blanca, mientras una marea de miles de personas desbordó las calles de la capital en su contra.

Diversos grupos civiles se manifestaron contra los nazis (REUTERS/Leah Millis TEMPLATE OUT)

“Esta muestra vulgar de odio no hace nada por ennoblecer a los Estados Unidos, sino que sirve como una regresión a los viejos odios propugnados en días pasados por racistas notorios como el padre Coughlin y el Ku Klux Klan, que creíamos ya muertos. Gritar epítetos racistas y antisemitas, con la intención primaria de intimidar a otros, incita a la violencia”, apuntó Sommer.

El WJC se define como una organización internacional que representa a las comunidades judías en 100 países ante gobiernos, parlamentos y organizaciones internacionales.

 

Vía Aurora / Infobae

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