Después del intento fallido de los palestinos de querer expulsar a Israel de la FIFA en octubre del año pasado, parecen estar resueltos a ir tras un objetivo de mucha mayor magnitud.

El Ministerio de Asuntos Exteriores y la embajada de Israel ante la ONU se están preparando para frustrar una acción palestina destinada a suspender o eliminar permanentemente a Israel del organismo internacional, de acuerdo al portal Ynet.

Los palestinos argumentarán que Israel no toma en cuenta las resoluciones del Consejo de Seguridad de la ONU, desafía la Carta de las Naciones Unidas y alienta un régimen de apartheid a través de la nueva Ley Básica “Israel: Estado-nación del pueblo judío”.

La ley consagra a Israel como “el hogar nacional del pueblo judío”, define el asentamiento de comunidades judías como un valor nacional, y define el árabe como un idioma que tiene un estado “especial” en el estado, eliminando su carácter de oficial que mantuvo por 70 años.

Ahora formando parte de las Leyes Básicas de Israel que fungen de facto como su constitución política, la legislación ha recibido opiniones a favor y en contra, tanto dentro como fuera de Israel. Los que la respaldan argumentan que equipara lo judío con lo democrático del Estado, mientras que sus opositores la consideran una afrenta a las minorías no judías del país, entre ellas, la comunidad drusa y árabe.

La medida impulsada ahora por los palestinos, de acuerdo con los diplomáticos israelíes, fue similar al esfuerzo por suspender a Sudáfrica de la ONU durante el apartheid en la segunda mitad del siglo XX.

Sudáfrica, uno de los 51 miembros fundadores de la ONU en 1945, fue suspendida de la Asamblea General de la ONU por su sistema racista de gobierno del apartheid, en el cual la población blanca y negra vivió segregada entre 1948 hasta la década de los años 90, con una supremacía la primera sobre la segunda.

Después de intentos de expulsar a Sudáfrica, la Asamblea General votó en 1974 para suspender al país, con 91 votos a favor, 22 en contra y 19 abstenciones. Sudáfrica no perdió su asiento en la Asamblea General, pero no pudo pronunciar discursos ni participar en los comicios.

En 1994, después de que Nelson Mandela acabara con el régimen del apartheid y Sudáfrica se convirtiera en una democracia, el país fue readmitido como miembro de pleno derecho de la Asamblea General.

Ahmad Majdalani, miembro del Comité Ejecutivo de la OLP, dijo este lunes que la solicitud para suspender la membresía de Israel en la ONU se encuentra ahora en la fase de examen tanto legal como procedimental, de acuerdo a la agencia de noticias palestina Wafa.

El funcionario del organismo palestino dijo a la estación de radio Voz de Palestina que la OLP está buscando respuestas a estas preguntas del Comité Legal de la organización internacional.

Además, Majdalani aseguro que ahora que Israel se define como un “Estado racista y de apartheid” con la nueva ley del Estado-nación, y debido a sus “prácticas discriminatorias”, muchos en la comunidad internacional se inclinarían a apoyar el esfuerzo palestino.

“Es una iniciativa cínica y vacía de los palestinos que no irá a ninguna parte”, dijo el embajador de Israel en la ONU, Danny Danon, al Times of Israel acerca del presunto plan para expulsar a Israel. “No es más que un truco para difundir mentiras en el escenario de la ONU, deslegitimar a Israel y silenciar la verdad”. Continuaremos actuando en todos los sentidos para exponer la cultura del odio y la incitación”.

El viceministro de Diplomacia Michael Oren fue más allá. “Incluso sin la ley del Estado-nación, el objetivo de los palestinos era y sigue siendo el mismo objetivo: erradicar a Israel del mapa”, dijo en un comunicado.

Según el capítulo seis de la Carta de la ONU, la Asamblea General puede expulsar de la Organización a un Estado miembro “que haya violado persistentemente los principios contenidos en la presente Carta por recomendación del Consejo de Seguridad”.

El mismo proceso, un voto en el Consejo de Seguridad seguido de uno en la Asamblea General, es también requerido para suspender a un país del “ejercicio de los derechos y privilegios de la membresía [de la ONU]”.

En la Asamblea General, los palestinos tienen un respaldo mayoritario, y cualquier voto para castigar a Israel probablemente pueda ser aprobado, como en las últimas resoluciones que han condenado al país.

Pero en el Consejo de Seguridad, cualquiera de sus cinco miembros permanentes (EE.UU., Francia, el Reino Unido, China y Rusia) podría vetar un esfuerzo para suspender a Israel, especialmente la nación americana, cuya titular es la embajadora Nikki Haley, una funcionaria que ha salido en defensa de Israel desde que tomó cargo del puesto bajo la administración de Donald Trump.

 

Vía Ynet / Enlace Judío

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