El economista judío Matty Zwaig dictó una conferencia en Posadas, Misiones. Afirmó que “Israel pudo superar la hiperinflación de los 80 y crecer al 7% anual con recetas liberales, pero con regulaciones del Estado que no sólo congeló salarios sino también los precios y controló el mercado cambiario”.

Hacia mediados de la década del 80 el Estado de Israel comenzó a sufrir los impactos de una economía con hiperinflación, al igual que la Argentina gobernada por el extinto Raúl Alfonsín.

En esa década, la inflación anual en el país del medio oriente se ubicaba en torno al 440 por ciento, en un fenómeno similar a la hiperinflación que terminó con el gobierno radical de esa época.

A diferencia de la Argentina; Israel aplicó un plan económico que se mantiene en el tiempo y logró contener la inflación y hacer crecer el país en porcentajes que, durante años superaron el 7 por ciento; dándole un acumulado del 62 por ciento entre los años 2000 y 2017.

Argentina aplicó varias recetas económicas desde 1985 a la fecha. Y, hasta ahora ninguna dio resultados. El Plan Austral de 1985 del ministro de Economía Juan Sorrouille; la Revolución productiva del uno a uno de la década del ´90 del presidente Carlos Saúl Menem con ministros de economía, entre otros Miguel Ángel Roig; Néstor Rapanelli; Roque Fernández y Domingo Cavallo; la tablita de Fernando de la Rúa y Machinea, la vuelta de Cavallo. Luego la crisis con cinco presidentes en una semana; la devaluación de Eduardo Duhalde con los ministros Rodolfo Frigerio y Jorge Remes Lenicov; la presidencia de Néstor Kirchner con ministro como Roberto Lavagna, Felisa Miceli y Miguel Peirano con la salida del FMI; las presidencias (primera y segunda) de Cristina de Kirchner con ministros de economías como Martín Losteau, Carlos Fernández, Amado Boudou y Axel Kicillof.

La receta israelí

Israel aplicó una sola receta que perduró en el tiempo y le permitió pasar sin problemas la crisis mundial de 2008, por ejemplo. Hoy Israel tiene una inflación promedio del 1,5 por ciento anual y, como se mencionará su crecimiento en lo que va del siglo XXI se ubica en torno al 62 por ciento.

Matty Swaig es un economista uruguayo que desde hace más de 40 años reside en Israel donde cumple funciones en órganos de gobierno de ese país de medio oriente. Estuvo como consejero del gobierno de Israel durante unos seis años en Siberia, Rusia entre otras ciudades del mundo.

En la actualidad recorre varios países de Latinoamérica disertando sobre el milagro económico israelí. Hace unos días atrás estuvo dando una conferencia en la Comunidad Israelita de Misiones.

Gran acuerdo nacional

El economista israelí sostuvo que en primer lugar se convocó a un gran acuerdo nacional entre todos los partidos políticos para sacar a Israel del caos económico y financiero en que se encontraba. Pero para llegar a eso, pasaron por decisiones importantes. “Uno de los pasos claves fue en 1977, que fue histórico desde el punto de vista político y que cambió al país desde el punto de vista social y económico”, señaló el economista, y especificó: “Fue el gobierno de Unidad Nacional entre el partido de Derecha y el partido Laborista. Decidieron hacer algo histórico, que fue la congelación de precios y salarios”. “Es muy fácil decirlo. Lo que sería la CGT tenía que estar de acuerdo, hubo que concientizar a la gente de que una botella de agua valía un dólar e iba a salir eso por los próximos cuatro años. Lo mismo con los salarios y tener mucho cuidado de que no se desarrolle un mercado paralelo. Estaban prohibidas las divisas extranjeras, por ejemplo. En 1985 el acuerdo llevó a un gobierno de unidad nacional que logró el encuentro de dos primeros ministros, dos años estuvo al frente Shimon Pérez y otros dos años Itzak Rabín. Además, se convocó al economista Isaac Modaí para que conduzca el ministerio de Hacienda. Un economista del partido liberal cuya primer medida fue el congelamiento de precios y salarios y la semi total privatización de más de 90 empresas estatales porque simplemente estaban para pagar sueldos y no daban rentabilidad”.

Al contrario de lo que se plantea en la Argentina según Matty “este proceso no produjo despidos, al contrario, porque las privatizaciones produjeron más empleos”.

“Paralelamente se acordó con la Histadrut (CGT israelí) el congelamiento de salarios y con los empresarios un control estricto de precios. “Para que no se cree un mercado negro se llevó adelante concientización de la gente y además la policía y la gente de impositiva comenzaron a recibir sueldos dobles para no ser parte de la corrupción”.

El economista sostuvo que “los comerciantes tuvieron miedo y hubo cierre de negocios por vender por exima de los precios máximos. Esto fue muy extremista y en tan solo un año se bajó del 440 por ciento al 20 por ciento”.

El Estado y la compra de dólares

Matty dijo que “la inflación siguió bajando con políticas liberales desde el punto de vista cambiario, pero con intervención del Estado; ya que hubo compra masiva de dólares por parte del gobierno, unos 8 mil millones por mes para que el Shekel (la moneda israelí) pudiera subir y así se favoreció a las exportaciones”.

Esto produjo que en el 2.000 la inflación baje totalmente y desde ese año al 2017 la inflación se ubicó en torno al 1,5 por ciento anual. Un año llegó al 2,3 por ciento y casi cae el gobierno.

Duro ajuste

En 2003 el actual primer Ministro Netanyau era ministro de Economía del gobierno de Ariel Sharon, “puso en práctica un programa muy duro quitándole hasta en un 50 por ciento las prestaciones sociales a la gente”.

“El dinero que se ahorró se entregó en préstamos para levantar industrias y empresas tecnológicos y de esta manera el país fue para adelante como no se conoce en la historia, pero reconozco que hay mucha gente que quedó atrás”.

Pobreza

“Israel tiene un 20 por ciento de la población que es pobre. Pero esos pobres no pasan hambre ni dejan de tener una vivienda”, dijo economista, y agregó que “estamos hablando de una pobreza cultural y no estructural; ya que tanto los árabes como los judíos ortodoxos deciden vivir hacinados”.

“Hay programa de inserción laboral de parte del gobierno a los cuales los ultras ortodoxos no quieren ingresar, prefirieron enviar a sus esposas a trabajar de cualquier cosa. El 75 por ciento de las mujeres religiosas salen a trabajar, además de atender sus casas”.

Flexibilización laboral

Matty sostuvo que otro punto importante que produjo el gobierno de entonces tuvo que ver con la flexibilización laboral. “Se comenzó a tomar gente a través de prestadores de servicio, aunque en los últimos años debido a las críticas se acordó que a los once meses de trabajo la gente queda en forma permanente”.

“En tanto que las intendencias comenzaron a terciarizar servicios como ser el de recolección de residuos. La calidad de vida subió y la mayoría de las intendencias se transformaron en eficientes. Si el proceso de privatización está bien hecho convierte al Estado en regulador y si está bien hecha ganan todos, se redujo en un 50 por ciento la cantidad de empleados públicos
Inversión empresarial”, contó.

Ante la pregunta de qué lleva a empresarios a invertir en un país que está siempre en peligro de guerra, el economista dijo que “el país no está minado de guerras. El país vive en forma tranquila dentro de sus fronteras, las fronteras con Egipto y Jordania como así en el norte son seguras. Durante muchos años hubo boicot de empresas hacia Israel, es decir había empresarios que les decían a sus clientes que no ingresen a Israel, es el ejemplo de la Pepsi Cola que no se instaló en el país hasta la década del ´90, llegó un momento que las empresas entendieron que había que desconectar las presiones políticas de la economía”.

Miles de millones

El proceso de paz de 1993 con Egipto firmado en Oslo entre el primer ministro Isaac Rabin y el árabe Yasser Arafat produjo que ingresaran a Israel unos 18 mil millones de dólares.
Por otra parte, afirmó que el triunfo de Trump en Estado Unidos no influyó en la economía israelí.

Regulación estatal

Para el economista uruguayo-israelí la política económica que implementó Israel es aplicable en la Argentina “pero debe ser acompañada por todos los pasos que describí. Si se produce un mercado paralelo de compra y venta de dólares o de mercaderías el sistema no funciona”.

“Este fue el punto inicial junto con la llegada masiva de migración rusa y con el dinero que se aportó para lograr que funcionen empresas mixtas y tecnológica hicieron que el país salga adelante y que Israel crezca año tras año al 4 por ciento anual incluso durante la crisis mundial del 2008 no dejó de crecer, si bien su economía creció entre el 1,5 y el 2 por ciento”.
Matty Zwaig reiteró que el modelo israelí es aplicable en la Argentina, pero “con políticas locales y regionales adaptables al país”. Finalmente dijo que está a favor del libre mercado “con fuerte regulación estatal”.

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