La Fundación Alemana de Arte Perdido anunció que los dibujos de Charles Dominique Joseph Eisen, Augustin de Saint-Aubin y Anne Vallayer-Coster fueron rastreados hasta la familia Deutsch de la Meurthe en París, cuya casa fue confiscada durante la ocupación nazi de Francia. La familia judía informó que las obras habían desaparecido después de la guerra.

Benita Renate Gurlitt, quien murió en 2012, era la hermana de Cornelius Gurlitt, cuyas vastas colecciones de arte fueron descubiertas por las autoridades hace varios años. El coleccionista heredó obras de su padre, Hildebrand Gurlitt, que comerciaba con obras confiscadas por los nazis. Cornelius murió en 2014 a la edad de 81 años.

Cuando Gurlitt murió, nombró al museo de Berna como el único heredero de cientos de obras encontradas en su abarrotado apartamento de Múnich, incluyendo piezas de artistas como Cezanne, Beckmann, Holbein, Delacroix y Munch.

También ocultó las pinturas, dibujos y bocetos en su casa de Múnich durante décadas y otras 239 obras en una casa que poseía en Salzburgo, Austria.

El padre de Gurlitt fue uno de los cuatro traficantes de arte durante el Tercer Reich comisionados por los nazis con la venta de obras robadas a los judíos o confiscadas como obras de “arte degenerado”.

Aunque las autoridades alemanas descubrieron la colección durante una investigación fiscal en 2012, la mantuvieron en secreto durante más de un año hasta que salió a la luz en un artículo de una revista.

Gurlitt llegó a un acuerdo con el gobierno alemán en abril de 2014 estipulando que cualquier obra saqueada por los nazis sería devuelta a sus legítimos propietarios y el Museo de Berna dijo que se aseguraría de ello.

Los herederos de los coleccionistas despojados de sus bienes por los nazis, muchos de los cuales más tarde serían asesinados en los campos de exterminio, se han quejado de que la restitución ha tardado en realizarse.

 

Vía Agencia AP / Enlace Judío

Sin comentarios

Deje una respuesta