El Movimiento Sionista Laborista (Avodá), en la previa a Iom Kipur realizó su tradicional brindis de Rosh Hashaná con la presencia de gran parte de los factores políticos que integran la comunidad judía Argentina en la que en un intenso debate, con chicanas políticas incluídas, se refirieron a las elecciones que se producirán en la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA) a fines de noviembre en la que, por ahora, hay dos posibles candidatos: Jorge Knoblovits y Leonardo Jmelnitzky, ex presidente de AMIA, por el Bloque Unido Religioso (BUR).

Entre las voces que se escucharon la del presidente de la AMIA, Dr. Agustín Zbar, no pasó inadvertida: “Cuando hablamos de la futura DAIA, no estamos hablando de cambiar las figuritas de un álbum viejo, sino pensar de otra manera”. Al mismo tiempo, Mario Sobol, presidente de Avodá, hizo una reflexión en voz alta acerca de esta “grieta comunitaria”, que aclaró que no es religiosa, sino de las peleas que se producen entre los distintos factores que integran la colectividad.

Los jóvenes de Habonim Dror colmaron gran parte de la mesa que fue preparada para este brindis y se entremezclaron con los dirigentes que participaron como Javier Federico, presidente del Csis; la mayoría de ellos, escuchando, y otros tomando la palabra. La máxima autoridad de Avodá, Mario Sobol remarcó: “Aparte de la grieta que tenemos en la Argentina, nosotros profundizamos más la grieta de la comunidad judía. No recuerdo en tantos años de pasión comunitaria que pasen estas cosas (…) No podemos terminar de construir nada por que siempre nos peleamos (…)La AMIA está funcionando, por lo menos sin ruido ni gritos, esperemos que la DAIA siga en esa misma sintonía. Sin agredirse, todos en pos de la unión”.

Luego, el vicepresidente primero de la Asociación Mutual Israelita Argentina, Ariel Eichbaum se encargó de remarcar que “la  comunidad no esta dividida. La AMIA es la comunidad de la Ciudad de Buenos Aires que trata de abarcar y representar a todos”. También hizo referencia al trabajo que llevan adelante desde la mutual en pos de ayudar a los judíos que se encuentran atravesando una situación de vulnerabilidad social, brindando educación y contención. 

El Gran Rabino Gabriel Davidovich, que siempre participa del brindis, se refirió a los días que pasan desde Rosh Hashaná hasta Iom Kipur: “Se llaman días de voluntad: ¿Qué es la voluntad? Es lo que moviliza todo tipo de situaciones (…) Se puede cambiar, se puede unirse, pero hace falta voluntad (ratzon)”.  El flamente re-electo presidente de la Organización Sionista Argentina, Sergio Pikholtz resaltó: “Se puede decir y hacer en consecuencia. Cada uno sabe que lo que dice y lo que hace. Mi deseo para todos nosotros, en este encuentro político por excelencia que se da dos veces por año en Avodá, es que encontremos el camino para que lo que digamos y lo que hacemos guarde en consecuencia (…) Es nuestro trabajo y nuestra tarea hacer que la pertenencia y la centralidad de Israel, cada día sea más fortalecida, sin ser expulsivo y, por el contrario, siendo receptivos”.

También tomaron la palabra la mazkirá de Habonim Dror, Maia Augman; el presidente de Likud Argentina, Gabriel Gorenstein; la representante de Meretz Argentina, Susana Gelber y Edgardo Band en representación de Mercaz Argentina.

El último en tomar la palabra fue el presidente de la AMIA, Dr. Agustín Zbar: “No encontramos la manera en la comunidad de dar ese salto generacional, que cuando uno va a Israel lo palpa con tanta claridad: el país está gobernado, desde el punto de vista ideológico y de la sabiduría de los más ancianos, pero en lo que hace funcionar al país es gente jóven, muy joven, que todavía están en la Tzavá (Ejército) y están generando creaciones tecnológicas que le hace ganar a Israel, miles de millones de dólares, mucho más que la industrias tradicionales. El avance espectacular del Pueblo Judío, pero en nuestras instituciones estamos en el Siglo XIX todavía. A mí me toca, si Dios quiere, ser una transición para que esa aceleración se produzca. Ese es el desafío principal”.

Para concluir su exposición Zbar agregó: “Las instituciones tienen que acompañarlo, modernizándose e incorporando, básicamente, inteligencia. Cuando hablamos de la futura DAIA, no estamos hablando de cambiar las figuritas de un álbum viejo, sino pensar de otra manera. Para eso estamos con los brazos abiertos y con la convicción clara de que Am Israel tiene una hoja de ruta, la ruta es muy grande por que hay un pueblo que tiene que atravesarlo, pero hay un camino que proviene de nuestras raíces profundas: la Torá,  es el relato sagrado de Am Israel, que somos todos nosotros”.

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