La activista yazidí Nadia Murad, galardonada con el Premio Nóbel de la Paz de este año, visitó Israel en 2017. Murad, reconocida junto al doctor congoleño Mukwege por su lucha contra la violencia sexual, expresó en esa ocasión que su viaje al Estado Judío le mostró “que frente a la opresión y el genocidio, una comunidad puede salir fortalecida”.

(Vía Aurora)

Murad llegó a Israel gracias a la iniciativa de la organización de ayuda humanitaria IsraAID, que coordinó conferencias de la activista yazidí en el parlamento israelí y frente al público general.

La organización ha estado trabajando desde el año 2014 ayudando a los yazidíes en todo el mundo afectados por el ISIS, brindando asistencia humanitaria y apoyo psicológico a las víctimas.

Murad en Yad Vashem

En Israel, Murad expresó que “los judíos y los yazidíes compartimos una historia común de genocidio que ha moldeado la identidad de nuestros pueblos, pero transformamos nuestro dolor en acción”. Además, agregó que “por tres años el ISIS ha robado la autoría de la historia de los yazidíes pero no dejaremos que escriban nuestro futuro”.

La activista además agradeció “por dar un ejemplo a los yazidíes de cómo podemos permanecer conectados con nuestra historia y patrimonio, mientras modelamos nuestro propio futuro”.

Navonel Glick y Yotam Politzer, co-CEOs de IsraAID, comentaron que el premio recibido es “un importante reconocimiento de su trabajo (de Murad)” y reiteraron su compromiso de seguir ayudando al pueblo yazidí.

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