John Cheney-Lippold, el profesor que debido a su apoyo al BDS contra Israel se negó a recomendar a la joven Abigail Ingber para aplicar a un programa de estudios en ese país, no será promovido y podría ser despedido si esta acción, considerada inapropiada por el decanato de la Universidad de Michigan (MU), se repite.

(Vía Aurora)

Las sanciones fueron comunicadas a Cheney-Lippold en una carta dirigida por Elizabeth Cole, decana interina de la Facultad de Literatura, Ciencia y Artes de la universidad, donde establece: “Su conducta ha estado muy por debajo de las expectativas de la universidad acerca de cómo los profesores deben interactuar y tratar a los estudiantes”.

Cole además advierte a Cheney-Lippold: “[…] su comportamiento en esta circunstancia fue inapropiado y no será tolerado” y lo critica por “usar sus clases para ventilar sus puntos de vista sobre Israel, el movimiento BDS y su decisión de no escribir la carta de recomendación para Ingber”, lo que llevó a Cheney-Lippold a incumplir el plan de estudios en la materia que imparte en la facultad.

Antecedentes

En 2017, después de casi una docena de intentos durante más de una década, el Centro de Estudiantes de la MU aprobó una resolución para prohibir las participaciones de la universidad en compañías que hacen negocios con Israel.

La resolución fue llevada a la administración y el cuerpo rectoral de la Universidad de Michigan la desechó, de acuerdo con esta premisa: “No vamos a desinvertir en Israel. Nuestras estrategias de inversión se basan en lo que es mejor para la dotación, lo que es mejor para la universidad. No estamos de acuerdo con el uso de la política para tomar decisiones”.

El doble estándar

Masha Merkulova, directora ejecutiva de Club Z, un club pro-Israel, señaló que la decisión de Cheney-Lippold fue antisemita. Y el Departamento de Educación de los Estados Unidos parece estar de acuerdo.

El nuevo subsecretario de la Oficina de Derechos Civiles, Kenneth Marcus, al comentar el caso empleó la definición de antisemitismo del Departamento de Estado, que incluye algunos tipos de actividad antiisraelí, como aplicar dobles estándares a Israel al exigirle un comportamiento no esperado o exigido a cualquier otra nación democrática y al responsabilizar a los judíos colectivamente por las acciones de Israel.

Por otro lado, Anna Baltzer, directora de Organización y Defensa de la campaña de los Estados Unidos por los derechos de los palestinos, señaló que: “Participar en boicots para promover causas progresistas tiene una larga y honrada historia en los Estados Unidos y en todo el mundo, donde las personas han actuado según su conciencia y han boicoteado para expresar su apoyo al Movimiento por los Derechos Civiles de Estados Unidos, el movimiento sudafricano contra el apartheid y, más recientemente, para expresar oposición a la política de la administración Trump”.

Una sanción, dos interpretaciones

Jonathan Greenblatt, CEO de la Liga Antidifamación, calificó la medida de la MU como “un acontecimiento importante y una reprimenda apropiada de la conducta reprochable del profesor Cheney-Lippold”. “La Universidad de Michigan debe ser enfática y totalmente transparente al dejar en claro que la política personal de un profesor nunca debe interferir con la libertad académica de sus estudiantes”, concluyó Greenblatt.

Para Mark Ingber, padre de Abigail, “la forma en que [Cheney-Lippold] hizo público el caso y puso sus creencias personales por encima de los intereses académicos de los estudiantes causó vergüenza a la universidad y a nuestra hija”. Y agregó que “los funcionarios de la MU tomaron las medidas más firmes que pudieron”.

Radhika Sainath, abogado asesor de Cheney-Lippold, opinó que “la universidad está violando los derechos de John al obligarlo a hablar en favor de un programa fundamentalmente discriminatorio y que viola los derechos humanos, y lo está haciendo en respuesta a una campaña de presión internacional”. Y Baltzer calificó el castigo al profesor Cheney-Lippold como vergonzoso “por su decisión valiente y basada en principios de apoyar los derechos humanos palestinos”.

Resultas

Es importante resaltar, en palabras de la decana interina, Elizabeth Cole que “la Universidad [de Michigan] se opone formal y públicamente al boicot de las instituciones académicas israelíes”.

Lamentablemente, en este mes el caso se repitió con otro estudiante del campus de Ann Arbor de esta universidad.

Sin comentarios

Deje una respuesta